La denuncia fue presentada ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema, donde la joven expuso diversas situaciones de violencia física, psicológica y patrimonial durante su relación.
Según el expediente judicial, los profesionales que evaluaron el caso consideraron la situación de la denunciante como de “riesgo alto”, lo que llevó a que solicitara medidas de protección urgentes. El acusado ha sido identificado como Nicolás Tomás Garrido Aparicio.
El informe detalla que uno de los incidentes estuvo relacionado con un ataque de celos y una reacción irritable por parte del futbolista. Tras revisar la denuncia, el juzgado actuante decidió implementar de inmediato y de forma provisional medidas para salvaguardar la integridad física y emocional de la víctima.
Entre las medidas adoptadas, se incluyó una prohibición de acercamiento a menos de 200 metros, la suspensión de cualquier tipo de contacto, ya sea electrónico, telefónico o a través de redes sociales, así como la continuación del uso del botón antipánico que ya había sido proporcionado a la joven.
La denuncia se originó tras un suceso que tuvo lugar en la madrugada del sábado, cuando la joven se encontró con su expareja en un club nocturno y posteriormente se dirigieron al departamento del futbolista en la Ciudad de Buenos Aires. Según el relato de la denunciante, allí se produjo la agresión, la cual duró más de dos horas, resultando en una fractura de nariz y en la confiscación de su teléfono celular, lo cual le dificultó pedir asistencia.
Después del incidente, la víctima comunicó lo sucedido a su familia, presentó la denuncia correspondiente y se encuentra bajo medidas de protección mientras la causa avanza en el sistema judicial.








