El accidente se produjo en la mañana del domingo en Recreio dos Bandeirantes, en la zona oeste de la ciudad, cuando ambas aeronaves colisionaron en el aire, esparciendo sus restos en un radio de cien metros, algunos de los cuales cayeron sobre un depósito de autos eléctricos.
“En una de las aeronaves se encontraban el piloto y cuatro pasajeros, y en la otra solo el piloto; ahora estaremos a la espera de los resultados de la pericia del CENIPA (Centro de Investigaciones y Prevención de Accidentes Aéreos, un organismo de la FAB)”, indicó el comisario Alan, de la Policía Civil de Río de Janeiro.
La investigación de la FAB se estima que se extenderá por un período de 30 días. Los cuerpos de las víctimas han sido trasladados al Instituto Médico Legal de Río de Janeiro, donde se les realizarán exámenes antes de ser entregados a sus familias y posteriormente repatriados a Argentina y Estados Unidos.
El helicóptero que abordaban los dos argentinos y el estadounidense se dirigía hacia Angra dos Reis, en la costa de Río de Janeiro, y colisionó con otra aeronave que se trasladaba a la región serrana del estado, según reportes de medios locales.
El accidente tuvo lugar a las 8:59 de la mañana (hora local y de Argentina) y desencadenó un amplio operativo de rescate y emergencias.
Según el Cuerpo de Bomberos, cinco de las víctimas fueron localizadas dentro de una de las aeronaves, mientras que la sexta persona se encontraba en la segunda, que cayó a unos 100 metros del primer impacto.
Uno de los helicópteros se estrelló en el estacionamiento de una concesionaria de vehículos eléctricos, donde se incendió tras el choque. Las llamas alcanzaron al menos 20 automóviles estacionados en el lugar, mientras una densa columna de humo negro se elevaba sobre la zona, visible desde diferentes puntos de la ciudad.
La violencia del impacto también provocó que partes de las aeronaves fueran lanzadas, alcanzando edificios residenciales y comerciales cercanos.








