El tribunal decretó la detención de Federico Rossi Colombo, un psicólogo acusado de encubrimiento, quien no asistió a la primera audiencia.
Durante la jornada se prosiguió con la lectura de la minuta acusatoria, elaborada a partir del requerimiento para elevar la causa a juicio. Dado el volumen del material, se decidió realizar un cuarto intermedio a las 13:30.
En 9 de Julio, la desconfianza es palpable y muchos mencionan que la causa de Loan ya no es considerada como la causa del pueblo desde hace tiempo. Los padres y hermanos de Loan han sido objeto de críticas por el uso que dieron a parte de los fondos recaudados para su búsqueda; sin embargo, no se observa un cambio significativo en sus condiciones de vida.
Tras más de una hora de sesión, el tribunal determinó un nuevo cuarto intermedio para continuar con la exposición de los fundamentos de la imputación.
En la apertura del juicio, el fiscal Carlos Schaefer solicitó la detención de todos los imputados que llegaron en libertad, a fin de evitar fugas como la de Colombo, pero su petición fue desestimada por el tribunal.
Colombo, quien se hacía pasar por representante de la Fundación Lucio Dupuy, no asistió junto a su abogado al tribunal esta mañana, lo que llevó a su declaración en rebeldía. En consecuencia, se ordenó su detención y se notificó el abandono de defensa por parte de su abogado, quien fue apartado del debate y será juzgado en otro momento.
Mónica Millapi, una de las principales acusadas, participó de la audiencia a través de Zoom desde Neuquén, donde se encuentra bajo prisión domiciliaria. Sin embargo, tras apagar su cámara en varias ocasiones, el tribunal la advirtió y amenazó con trasladarla a Corrientes si no cumple con las condiciones establecidas.
El juicio se desarrollará durante al menos cuatro meses, con la citación de más de 200 testigos. La atmósfera se torna tensa, en parte debido a la negativa de los jueces a permitir que cinco fiscales auxiliares se sumen al caso, dada su complejidad y la cantidad de imputados. Esta decisión deberá ser evaluada por la Cámara Federal de Casación.
El Tribunal Oral Federal está conformado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco, mientras que los fiscales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel se encargarán de la acusación.
Siete de los imputados están acusados de tener algún tipo de participación en el hecho, mientras que a otros diez se les imputa el entorpecimiento de la investigación y la retención de testigos clave para su manipulación.








