En un contexto donde la búsqueda de resultados, reconocimiento y éxito es constante, Mario Alonso Puig ofrece una perspectiva renovadora sobre uno de los deseos más universales: la felicidad. Como médico cirujano, escritor y referente en desarrollo personal, sostiene que el bienestar auténtico no depende de las circunstancias externas, sino de la relación que cada individuo establece consigo mismo y con los demás. En una reciente entrevista, el profesional compartió su visión acerca del amor, la aceptación y el crecimiento personal, enfatizando que la verdadera felicidad no puede atarse a elementos externos. “El miedo casi nunca aparece donde no hay nada que valga la pena”, mencionó. Según Puig, uno de los errores comunes es pensar que la felicidad se alcanzará al cumplir una meta o conseguir un deseo específico. Esta creencia, explicó, suele llevar a una satisfacción efímera, dada la naturaleza cambiante de las circunstancias. “La verdadera felicidad no está condicionada por factores externos o circunstancias cambiantes, sino que es un estado interno de paz y serenidad”, aseveró. En su visión, la capacidad de amar tiene un rol fundamental en este proceso. No se limita solo al amor romántico, sino que abarca una actitud más amplia hacia los demás y hacia la vida misma. “Cuanto mayor sea tu capacidad de amar, más feliz vas a ser”, afirmó. En este sentido, destacó que la calidad de las relaciones y la conexión emocional entre las personas influyen directamente en el bienestar psicológico. Un concepto que llamó la atención durante la conversación fue la metáfora utilizada para ilustrar el proceso de lidiar con experiencias dolorosas. Puig comparó las fracturas emocionales con las piezas de cerámica tradicionales japonesas que son reparadas con oro. Defendió que las heridas no necesariamente deben ser vistas como signos de debilidad, sino como oportunidades de crecimiento cuando son reconocidas y trabajadas. “Cuando te encontrás con un amor gratuito, un amor que no cuestiona y que simplemente da, ofrecés tus fracturas y las rellenás de oro, y al final obtenés una vasija única”, explicó. Para el médico español, gran parte del sufrimiento humano proviene del intento de ocultar o rechazar lo que se considera imperfecto. En contraposición a esta tendencia, sugiere adoptar una actitud de aceptación que permita integrar las experiencias difíciles en la propia historia. “Las piezas reparadas con oro son maravillosas porque no hay dos iguales; cada una se rompe de una manera diferente, y sus hilos de oro las conectan de forma única”, concluyó.








