Uno de los principales reclamos está vinculado con el acceso al financiamiento. Pino sostuvo que se necesitan créditos con tasas accesibles que permitan impulsar la producción, especialmente en economías regionales como la Patagonia, donde la actividad lanera tiene un peso importante.
El segundo pedido está relacionado con los derechos de exportación. El dirigente consideró que el cronograma previsto para reducir las retenciones avanza demasiado lentamente y planteó la necesidad de acelerar su eliminación. En el caso del trigo y la cebada, recordó que después de la primera reducción están previstas nuevas bajas parciales a partir de enero de 2027, aunque consideró que los porcentajes establecidos son insuficientes.
La situación de la carne también forma parte de los reclamos del sector, debido a que algunas categorías todavía afrontan retenciones de hasta cinco puntos. Desde la entidad rural se presentaron al Gobierno datos y proyecciones sobre la actividad.
Al analizar la política de retenciones, Pino recordó que durante el inicio de la gestión de Mauricio Macri se eliminaron casi todos los derechos de exportación para los cultivos, lo que generó una respuesta inmediata del sector, aunque posteriormente esa política no se mantuvo. En ese sentido, interpretó que Milei optó por un proceso gradual para evitar una eventual marcha atrás.
El dirigente consideró además que Argentina atraviesa una oportunidad vinculada con el escenario internacional, a partir de la demanda global de alimentos y energía. En particular, señaló que el contexto generado por el conflicto entre Rusia y Ucrania puede favorecer las exportaciones argentinas.
También destacó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, alcanzado después de 25 años de negociaciones, como una posibilidad para ampliar el acceso de productos agropecuarios a ese mercado. Según indicó, Argentina ya obtuvo buenos resultados en productos como miel, carne y huevos dentro de las cuotas asignadas por la Unión Europea.
Sin embargo, todavía resta definir cómo se distribuirán esos cupos entre los países que integran el Mercosur.
Pino sostuvo que el aprovechamiento de estas oportunidades requiere una responsabilidad compartida: mientras los gobiernos deben generar condiciones favorables para la producción, los productores deben estar preparados para aprovecharlas.








