En el segundo tiempo, Platense demostró ser el equipo más ambicioso, buscando constantemente abrir el marcador. Controló el partido y generó varias oportunidades, incluyendo un córner donde Cuesta cabeceó, pero un defensor chileno logró desviar el balón a otro tiro de esquina. A pesar de sus esfuerzos, no pudo concretar.
El desarrollo del encuentro fue bastante monótono, especialmente en la primera mitad. Una de las primeras situaciones destacadas fue la lesión de Lucas Pratto, quien, al intentar alcanzar un gol que lo habría igualado con Daniel Onega como el argentino con más goles en la historia de la Copa Libertadores, tuvo que dejar el campo debido a un tirón en el muslo posterior derecho, tras apenas 26 minutos de juego. La primera llegada clara al arco llegó a los 31 minutos, cuando Cordero remató, pero Cozzani controló con seguridad. Durante esos minutos, fue el mejor momento de Coquimbo, que también tuvo otras dos oportunidades, siendo la más clara un mano a mano de Vadalá que fue bien defendido por el arquero de Platense.
Las ilusiones de Platense de terminar el partido sin llegar a los penales se desvanecieron cuando Zapiola ejecutó un tiro libre que fue bien respondido por Sánchez, quien envió el balón al córner. Luego, Nicolás López tuvo una chance clara, pero su disparo se estrelló en el travesaño, privándole al equipo de un justo 1-0. Sin embargo, la justicia llegó finalmente en la tanda de penales, donde Platense continúa haciendo historia en su primera participación en la Libertadores.








