Argentina se enfoca en sus propias posibilidades. En Neuquén, la historia de la Copa Davis está llena de relatos que desafían la lógica, y aquí nadie da nada por seguro ante un cruce que, aunque se presenta como favorable, nunca está ganado de antemano. Aunque Turquía no cuenta con jugadores en el top 200, el estadio Ruca Che, con capacidad para 3.000 personas, se prepara para una celebración. Por este motivo, Javier Frana, el capitán, junto con el subcapitán Eduardo Schwank y el acuerdo de los jugadores, optaron por jugar en superficie dura, una elección no vista en el país desde la recordada final de 2008. El capitán desglosa este asunto. “Se veía con buenos ojos que los chicos prácticamente no cambien de superficie, que no les cambien las condiciones de juego. Vienen de cuatro o cinco semanas largas de jugar sobre cemento y si cambiábamos de superficie, el hecho de pasar al polvo y después que en la continuidad de la temporada tengan que volver a jugar en cancha dura bajo techo, había cierto riesgo de lesiones propio de los cambios de superficie o de las adaptaciones rápidas, forzadas”, comentó Frana en medio de la preparación para el cruce con los turcos. Francisco Cerúndolo, quien tuvo un gran desempeño llegando a los octavos de final del US Open, coincidió: “Es muy positivo. Venimos hace uno o dos meses jugando en cemento y la gira sigue, así que nos viene bien a todos no cambiar”. Aunque esta elección parece sencilla, plantea un debate más profundo. “La decisión también tiene que ver con que vamos teniendo jugadores con un rendimiento similar en superficies como en la que vamos a jugar acá”, agregó el capitán. Frana recordó cómo en su época los jugadores tenían estilos marcados que los hacían más débiles en algunas superficies: “Antes, cuando yo jugaba, había jugadores contra los que sabías que no podías perder en polvo de ladrillo. Directamente no podían jugar, se caían. Hoy, con ajustes menores, los jugadores pueden adaptar su juego a una superficie u otra”. ¿Qué se observa en los tenistas argentinos en particular? “No es que nuestros jugadores tengan un 70% de efectividad en polvo y una efectividad muy baja jugando indoor. Nuestro tenis evolucionó de una manera que nos permite tener posibilidades en distintos escenarios. Debemos hacer un cambio de mentalidad”, reflexionó. Los casos de Francisco Cerúndolo y Thiago Tirante, convocados a Neuquén, respaldan su afirmación. Cerúndolo, actual número 1 de Argentina, cuenta con un 61,29% de efectividad en polvo, mientras que su marca es similar en cemento con un 51,21%. En tanto, Tirante presenta cifras parecidas, logrando buenos resultados en sus últimos torneos. Mariano Navone, el tercer singlista, presenta números diferentes, con un 57,89% de efectividad en polvo y un 31,81% en cemento, lo que ha suscitado preguntas sobre la ausencia de Tomás Etcheverry. Frana aclaró: “Tomy estuvo a disposición, pero entendí que había jugadores que estaban haciendo mérito para tener su posibilidad. Afortunadamente tuvo un muy buen torneo en el US Open y simplemente se le dio posibilidades a otros jugadores para que también ellos puedan ir sumando horas y sintiéndose más cómodos”. En conclusión, Frana resaltó la evolución de los tenistas argentinos: “Hoy necesitás rendir bien en otras superficies. Eso ha llevado a que los chicos vayan adquiriendo una gran capacidad y han demostrado su jerarquía en otras superficies. Eso nos hace más fuertes”.








