Franchi se asoció con Guillermo Coppola y se convirtió en el único agente del capitán de la Selección Argentina a partir de 1990, tras la conquista del segundo Scudetto por parte del Napoli, donde Maradona se erigía como su figura más emblemática.
Acompañó al astro en años particularmente complicados, incluyendo la sanción por doping de marzo de 1991, la posterior detención de Maradona en Buenos Aires y las gestiones que facilitaron su regreso al fútbol profesional tras cumplir con la suspensión.
Uno de los logros más destacados en su carrera fue el acuerdo con Sevilla, logrado con la intervención de la FIFA, que permitió a Maradona reanudar su carrera competitiva en 1992. Franchi también estuvo presente durante el breve paso de Maradona por Newell’s en 1993 y en el Mundial de Estados Unidos 1994, donde lo acompañó cuando se dio a conocer un nuevo caso de doping que marcó el punto final de su historia en los mundiales.
En 1995, cuando Maradona volvió a Boca, Guillermo Coppola recuperó nuevamente el rol de apoderado.
Franchi, junto al abogado Daniel Bolotnicoff, fallecido en agosto de 2025, formó parte del círculo de confianza que respaldó al exfutbolista en decisiones clave de aquellos años.
Además de su labor con Maradona, Franchi también representó a otras figuras prominentes del fútbol argentino, entre las que se destaca Juan Román Riquelme. Esta relación lo colocó involuntariamente en el centro de uno de los conflictos más recordados relacionados con la Selección Argentina.
En marzo de 2009, Riquelme renunció al seleccionado que dirigía Maradona, quien responsabilizó públicamente a Franchi por la decisión del mediocampista. “No entiendo eso de la falta de códigos, yo no me lo merezco, porque lo único que hice fue defenderlo”, expresó Maradona en aquel momento. Además, acusó a Franchi de haber influido en la postura del futbolista de Boca en medio de una disputa que fracturó la relación entre dos íconos del fútbol argentino.
“Hemos tenido muchas noches hablando con Franchi, los dos en la misma posición, con los mismos vicios. Así que lo conozco perfectamente”, comentó Diego en aquellos días, mientras se esforzaba por convencer a Riquelme de volver a la Selección en la parte final de las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010.







