En medio de las protestas contra la Ley de Glaciares en el Congreso, la policía les tiró gas pimienta a los periodistas y detuvo a un camarógrafo. Poco después, la Justicia ordenó que sea liberado y les inició un sumario a los efectivos involucrados.
La violenta situación ocurrió durante esta mañana luego de la detención de 12 activistas que ingresaron al Palacio Legislativo.
Los medios, que estaban cubriendo los incidentes, fueron agredidos por los efectivos. “Estábamos trabajando, lo agarraron del cuello y lo quisieron sacar”, explicó un compañero del hombre detenido. El mismo se identificó como Facundo Tedeschini del canal América. “Tiraron gases y de la nada empezaron a agredirnos a los equipos periodísticos”, sumó el periodista.
El ataque al camarógrafo quedó registrado en vivo. Mientras el trabajador de prensa intentaba ponerse de pie luego de haber sido empujado, aún con la cámara en mano, los policías se aceraron, lo rodearon y se lo llevaron detenido.
Los periodistas presentes en el lugar rápidamente intentaron contener la situación y comenzaron a gritarles a los integrantes de las fuerzas de seguridad.
Luego de la violenta escena, Fernando, un compañero del camarógrafo, contó cómo se desencadenó todo. “Facu me estaba dando imagen desde adentro del estacionamiento donde estaban los detenidos, en un momento le piden a todos que se corran con las cámaras. Se estaban corriendo de a poco y empieza el gas pimienta, los empujones, lo golpean a él, le pegan con algo que lo lastiman y se lo llevan adentro. No entendíamos nada, a la periodista le llenaron la cara de gas pimienta”, precisó.
“No habia manifestantes, fue contra la prensa. Nadie se imaginó que iba a haber una respuesta así de la policía”, lamentó y completó: “Facu tiene muchísimos años de cámara y en la calle, sabe manejarse y moverse cuando hay manifestaciones, no entiendo qué pasó”.
El personal del SAME asistió a los heridos y Tedeschini fue trasladado al hospital Ramos Mejía, donde debió ser asistido y quedó en libertad por orden del juez Martínez de Giorgi, quien también determinó que se le inicie un sumario a los policías involucrados.
Minutos antes de la detención del camarógrafo, la policía le había quitado el celular con el que estaba grabando El trabajador recién logró recuperar el móvil cuando intervino Diego Salas, el vocero de Greenpeace que acompañaba a los activistas.
Los incidentes en el Palacio Legislativo comenzaron luego de que la Policía Federal detuviera a 12 activistas que protestaban contra el proyecto de reforma a la Ley de Glaciares. Los manifestantes saltaron la reja y se ubicaron en la escalinata, sentados en inodoros, en rechazo al proyecto que el oficialismo quiere darle media sanción hoy en el Senado.
La normativa vigente, sancionada en 2010, prohíbe las actividades extractivas en los glaciares y ambiente periglacial y las considera como reservas estratégicas de agua dulce.
La organización ecologista Greenpeace ya se había manifestado a principios de mes contra la iniciativa, con un cartel de 50 metros de largo con el mensaje: “El agua es un derecho, no se negocia”.
La especialista en biodiversidad del grupo, Agostina Rossi Serra, explicó: “La protección de los glaciares no es un simple tecnicismo legal, sino una decisión que impacta directamente en la seguridad hídrica de más de 7 millones de argentinos y argentinas. Reducir los estándares de protección actuales, lejos de ser un avance, representaría un retroceso peligroso que compromete el acceso al agua de las generaciones presentes y futuras”.
Además, advirtió: “La reforma de la ley ignora y vulnera gravemente los compromisos tanto nacionales como internacionales asumidos por Argentina para enfrentar la crisis climática. No hay desarrollo posible si se recortan las bases de protección que garantizan seguridad hídrica y estabilidad para las comunidades y ecosistemas”.








