Hilda Horovitz, excompañera del chofer Oscar Centeno, volvió a manifestar su descontento hacia el autor de los llamados cuadernos de la corrupción, recordando un tenso encuentro entre Centeno y el exfuncionario Roberto Baratta. “Una vez vino tan enojado que dijo: ‘Lo llevé a afanar y me tiró estas migajas’”, relató Horovitz.
En una conversación reciente, Horovitz, quien declaró la semana pasada en los tribunales federales de Comodoro Py en el marco de la causa Cuadernos, reafirmó que Centeno la usó como prestanombre al frente de una flota de remises. “Me anotó a mí en autónomo sin monotributo y me cambió de categoría. Caí cuando terminó la gestión, empezó a vender rápido los coches y yo tenía que ir a firmar”, comentó.
Al ser consultada sobre los bolsos que Centeno presuntamente utilizaba para transportar el dinero, Horovitz recordó que el chofer solía llevar un botinero y sobres de papel madera. “Él venía con esos sobres, a veces en mano, o bajaba con ese botinero. El sobre venía lleno, los bolsos venían vacíos”, describió.
Además, la testigo recordó un momento en que Centeno le mostró cómo organizaba el dinero en los bolsos: “Abrió así y me dice: ‘¿Sabés cómo entran los fajos? Así, los ponés en diagonal o atravesás a lo largo. Y si lo agarrás así, sabés cuánto pesa”. Sin embargo, Horovitz destacó que Centeno no se sentía satisfecho con la forma en que Baratta manejaba la situación, considerándolo injusto.
Hilda Horovitz criticó nuevamente a su expareja. “Cuando bajaba del auto, (Centeno) venía chinchudo. Una vez vino tan enojado que dijo: ‘Lo llevé a afanar y me tiró estas migajas’”, indicó. Al respecto, le recordó: “No te quejes porque mira todo lo que te hiciste, cómo lograste comprar la flota, el departamento y la casa de Olivos”. Según Horovitz, el chofer llegó a administrar una flota de entre 8 o 10 autos, algunos a su nombre y otros a nombre de testaferros.
En cuanto a la dinámica de su relación, Horovitz insistió en que Centeno “siempre” le dio malos tratos. Recordó un incidente en el cual, al intentar abandonar el departamento que compartían, Centeno se puso violento. “Yo me quise ir y no me dejó”, enfatizó.
La excompañera de Centeno reveló además su deseo de vengarse de él por los episodios de violencia sufridos durante su relación: “Yo siempre quise hacerlo mierda a él. Porque él me hizo muy, muy mierda”, afirmó. Horovitz también mencionó una amenaza de Centeno, quien le dijo que podía “cagarla a tiros”. Su hija, al enterarse de sus declaraciones, le advirtió sobre posibles acciones judiciales. “¿Querés ir? Vamos juntas. No te tengo miedo. Cae uno, caemos todos








