La baja profundizó la pérdida acumulada en los últimos meses: el ingreso disponible se ubicó 5,1% por debajo del nivel alcanzado en mayo del año pasado y 16,5% debajo del promedio registrado entre enero y septiembre de 2023, período que el relevamiento toma como referencia.
El mayor deterioro se concentró entre los asalariados privados registrados, cuyo ingreso disponible cayó un 3% en comparación con abril. En tanto, los trabajadores del sector público registraron una baja mensual del 1,3%, aunque acumulan la mayor pérdida interanual, con una contracción del 10,1%.
En el caso de los jubilados, el escenario mostró una mejora mensual asociada a la desaceleración de la inflación. Quienes cobran el haber mínimo tuvieron una recuperación del 0,9%, mientras que el resto de los jubilados registró un incremento del 1,8%. Pese a esa mejora, ambos grupos continúan por debajo de los niveles del año pasado: la jubilación mínima acumula una caída interanual del 10,2%, mientras que el resto presenta un retroceso del 5%.
Al medir el ingreso real a partir de la canasta de consumo actualizada de la ENGHo 2017/18, el deterioro también se mantiene. En mayo, este indicador registró una caída mensual del 1,4% y acumula un retroceso del 10,6% respecto del promedio del período enero-septiembre de 2023.
La evolución de los salarios volvió a ser uno de los principales factores detrás de la baja. En el sector privado registrado, los ingresos disminuyeron un 2,1% tanto en la comparación mensual como interanual, mientras que en el empleo público la reducción fue del 0,7% frente a abril y del 5,2% respecto de mayo de 2023.
En el caso de las jubilaciones, el informe señaló que, pese a la recuperación mensual —del 0,6% para quienes perciben la mínima con bono y del 1,1% para el resto—, los haberes todavía no recuperaron el nivel de consumo registrado un año atrás.
Pese al deterioro registrado en mayo, el relevamiento anticipa algunas señales favorables hacia el cierre del primer semestre. La inflación calculada sobre la canasta actualizada se ubicó en 2%, lo que implica una baja de 0,2 puntos porcentuales respecto del mes anterior, mientras que la inflación asociada a los gastos fijos alcanzó el 2,8%, con un incremento de 0,1 puntos porcentuales.






