Según lo informado, Paulina Viale decidió compartir su experiencia tras la detención de su primo en 2024, impulsada por la denuncia de otra víctima. “Lo que yo me siento a contar hoy es que sufrí un abuso a los 7 años, una violación por esta persona que en ese momento tenía 16”, relató la denunciante en una entrevista televisiva. Su prima indicó que la detención de Cruz Viale le brindó la valentía necesaria para hablar sobre el sufrimiento que había ocultado por tanto tiempo.
La mujer enfatizó que su intención es apoyar a otros que puedan haber pasado por situaciones similares. “Con mi historia estoy buscando no solamente salir de 40 años de no poder hablar y estar sosteniendo una vida bastante dura, sino también marcar un antecedente o una diferencia para que otros se animen como me animé yo”, afirmó durante su testimonio.
Cruz Viale, quien pertenece a la Iglesia Católica de la Virgen de Schoenstatt, permanece bajo prisión domiciliaria desde enero de este año.
A pesar de que la denuncia de Paulina se refiere a un hecho familiar ocurrido hace décadas y que ya ha prescripto, ella destacó la relevancia de romper el silencio: “Hablar habilita a otras personas para que haya más personas que denuncien porque la víctima denuncia cuando puede”.
“Yo estuve así 40 años, por eso busco hablar, no quiero tener más vergüenza ni estar escondiéndome. Además, no quiero ser cómplice; si no lo digo y no lo cuento, siento que soy cómplice”, recalcó la denunciante.
Por su parte, Patricio Cruz Viale enfrenta una acusación por abuso sexual gravemente ultrajante contra una mujer de 46 años. Luego de más de un año en la cárcel de Bouwer, la Justicia le concedió prisión domiciliaria. La causa surgió a partir del testimonio de una feligresa, quien apuntó que el ataque ocurrió en el despacho del sacerdote tras una celebración religiosa en la iglesia de Schoenstatt, ubicada en la zona noroeste de Córdoba. El sacerdote se encuentra así en juicio por el delito de abuso sexual ultrajante calificado por su ministerio.








