De acuerdo con la Superintendencia de Seguridad Región AMBA SUR I, un grupo de cuatro jóvenes se apoderó de un Mercedes Benz C200 blanco, lo que llevó a la intervención de la Unidad de Policía de Prevención Local (UPPL) de Lanús. Rápidamente, el personal policial localizó el vehículo.
Al intentar detener el automóvil y ordenar la captura de sus ocupantes, los sospechosos ignoraron la señal de alto y emprendieron una fuga a gran velocidad. La persecución se extendió a lo largo de varias cuadras y culminó cuando el vehículo colisionó contra otro auto estacionado en la intersección de Villarino y 29 de Septiembre. Además, el coche robado empezó a incendiarse en la parte delantera.
Dos de los sospechosos lograron escapar a pie, mientras que los otros dos fueron aprehendidos en el sitio e identificados como R.R.A., de 17 años, y A.L.C., de 16 años. Antes de ser detenidos, uno de los adolescentes simuló llevar un arma, lo que llevó a la sargento Aranda a disparar dos veces y al oficial Villalba a realizar un disparo adicional como medida disuasoria. Afortunadamente, nadie resultó herido.
La causa fue entregada a la Unidad Fiscal de Instrucción y Juicio (UFIJ) N°1 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, a cargo de la Dra. Montero, quien ordenó la formal notificación de derechos de los aprehendidos, tal como lo establece el Código Procesal Penal y la Ley 13.634 de Responsabilidad Penal Juvenil, según indicó la Crio. Inspector Anabela Saravia, segunda jefa del PDS Lanús.
En menos de 24 horas, el barrio de Lanús registró dos hechos de inseguridad. Los incidentes, que sucedieron en la calle Juan B. Justo, incluyeron un asalto a una vivienda y el robo a una mujer que acababa de subirse a su automóvil.
El primer episodio ocurrió alrededor de las 21 horas del miércoles 23 de julio. Según grabaciones de una cámara de seguridad, tres delincuentes escalaron la reja de una casa y accedieron por el techo. Silvia, la propietaria, estaba en compañía de su hijo y su nuera cuando los asaltantes ingresaron. Aprovechando que la puerta principal no estaba asegurada, los intrusos maniataron y amenazaron a los presentes, permaneciendo varios minutos en el interior mientras robaban pertenencias antes de escapar.
Este suceso impactó fuertemente a la familia, que decidió no realizar la denuncia ante la policía debido al temor a represalias, reflejando el alto nivel de inseguridad y desconfianza que sienten los vecinos. La secuencia completa fue capturada por las cámaras de seguridad, donde se puede ver cómo los delincuentes acceden a la vivienda.
El segundo incidente ocurrió al día siguiente, a escasa distancia del primero. Una mujer fue asaltada tras sacar la basura y subirse a su automóvil. Tres hombres, que estaban escondidos en las cercanías, se abalanzaron sobre la víctima, la sacaron del vehículo y la agredieron. Los gritos de la mujer alertaron a los vecinos y a su hijo, quien saltó la reja para intentar detener a los agresores. Los delincuentes lograron huir rápidamente del lugar.
Las imágenes de ambos acontecimientos fueron difundidas, revelando la vulnerabilidad de la comunidad. La repetición de robos violentos en la misma zona en tan breve lapso ha generado entre los residentes de Lanús Este la sensación de que la inseguridad es un problema persistente y creciente.








