Originario de General Belgrano, Buenos Aires, Valenzuela contaba con más de 30 años de experiencia como comandante de helicópteros en la Policía de la provincia. En su perfil de Linkedin, se definía como piloto comercial de helicópteros, dotado de habilitaciones para vuelos instrumentales y fotográficos, así como para el uso de sistemas FLIR. También se desempeñaba como instructor de vuelo.
Su formación incluía permisos para vuelos nocturnos y para operaciones en incendios forestales, una de las tareas que iba a realizar al momento del trágico accidente. Desde febrero de 1996, había sido comandante de helicópteros para la provincia de Buenos Aires, acumulando 30 años y medio de servicio.
En 2009, ocupó el cargo de comandante de helicóptero en la Dirección Aérea Brown durante seis años. Desde 2012, fue jefe de operaciones en la Dirección Aérea Lanús durante un periodo de nueve meses. Desde 2018 hasta la actualidad, se desempeñaba como comandante de helicópteros en Jasfly, ubicado en La Plata.
Valenzuela había realizado un curso de combate contra incendios en la Escuela Alpha Whisky y, desde 2011, era docente en un programa de seguridad de vuelo en montaña. Además, dictaba un taller de capacitación para instructores de helicópteros en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y el curso de seguridad en montaña en el Hangar Uno.
Un día antes del siniestro, se supo que Valenzuela había sobrevolado San Juan junto a periodistas locales, quienes le hicieron preguntas sobre su trabajo. Durante una de las entrevistas, un periodista le consultó sobre sus sentimientos al realizar esta labor. “Uno lo hace porque le gusta. A mí la verdad que me encanta hacer esto. Es uno de los trabajos en helicóptero que, no sé si es el mayor, pero que más riesgo tiene. Y bueno, te tiene que gustar”, respondió Valenzuela.








