El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que la medida busca generar un alivio para las empresas y señaló que actualmente las pymes enfrentan distintos desafíos vinculados con los costos financieros, las obligaciones tributarias y los créditos pendientes con organismos fiscales.
La implementación del beneficio coincide con la publicación de los datos de recaudación tributaria de julio por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Durante junio, los ingresos fiscales alcanzaron casi $21 billones, una cifra inferior a la del mes anterior y que representó una caída real interanual cercana al 7,4%. Desde ARCA indicaron que la postergación de la presentación y el pago de las declaraciones juradas correspondientes a Ganancias y Bienes Personales tuvo impacto sobre la recaudación.
Para julio, el Gobierno espera una mejora en los ingresos tributarios, principalmente por un incremento en la recaudación del Impuesto a las Ganancias, debido a los pagos realizados por los contribuyentes hacia fines de mes.
Según estimaciones privadas, la recaudación conjunta de IVA y Ganancias habría registrado un crecimiento real interanual en julio. En ese cálculo, Ganancias mostraría una suba cercana al 20% en términos reales, mientras que el IVA se mantendría sin variaciones significativas.
El nuevo esquema de reintegros implica una ampliación respecto del monto devuelto previamente. Durante el mes anterior, ARCA había reintegrado unos $37.000 millones en concepto de saldos a favor de IVA, una cifra inferior a la registrada en el mismo período del año pasado.
Caputo señaló que la estrategia oficial apunta a reducir la carga tributaria, las regulaciones y los costos financieros que afectan a las empresas, además de mejorar las condiciones de infraestructura para aumentar la competitividad.
El funcionario también destacó que, desde el inicio de la actual gestión, se produjo una reducción de la carga impositiva equivalente a tres puntos y que se alcanzó el equilibrio fiscal sin incrementar la presión tributaria sobre los ciudadanos.
La medida para las pymes fue anunciada luego de planteos realizados desde organismos internacionales sobre la necesidad de mejorar las condiciones financieras para pequeñas empresas y facilitar el acceso al crédito, con el objetivo de impulsar la generación de empleo y el consumo.
Además del incremento de los reintegros de IVA, el Gobierno lanzó el 14 de julio un plan de facilidades de pago para regularizar deudas de las pymes. La medida fue presentada como parte de un paquete destinado a mejorar la situación financiera del sector.
Sin embargo, el esquema no constituye una moratoria, sino un régimen de facilidades de pago. La diferencia radica en que una moratoria suele contemplar condonaciones de intereses o multas, beneficios que requieren una aprobación mediante ley.
El régimen establecido por ARCA permite a las micro y pequeñas empresas acceder a planes de hasta 18 cuotas para obligaciones impositivas, aduaneras y de seguridad social, con un pago inicial del 5%.
En el caso de las medianas empresas de los tramos 1 y 2, se habilitan hasta 15 cuotas para obligaciones generales, con un anticipo inicial del 10%.
En ambos casos, la tasa de financiación mensual se fijó en 2,75%, mientras que tanto el pago inicial como las cuotas deben tener un monto mínimo de $50.000. El régimen no contempla las cuotas correspondientes a otros planes de facilidades de pago vigentes.
El mecanismo permite regularizar obligaciones tributarias, aduaneras y de seguridad social vencidas hasta el 30 de junio de 2026. El plazo para adherir al programa finalizará el 30 de octubre de este año.








