La iniciativa, que será debatida en el Senado el próximo 6 de agosto, busca avanzar hacia la media sanción luego de varios intentos fallidos por falta de respaldo legislativo. Durante la protesta, representantes de comunidades originarias cuestionaron la posibilidad de una mayor privatización y extranjerización de tierras.
La marcha llegó hasta el Obelisco bajo la consigna “La tierra no se vende, no se quema, ni se desaloja”. Participaron distintas organizaciones con banderas argentinas, wiphalas y carteles vinculados a la defensa del territorio. La movilización también se replicó en diferentes puntos del país.
Una investigadora especializada en temas de tierras señaló que el debate genera preocupación porque, según su análisis, el proyecto podría modificar los límites actuales para la participación de capitales extranjeros en el territorio nacional.
De acuerdo con datos de un observatorio dedicado al estudio de la distribución de tierras, actualmente existen millones de hectáreas rurales en manos extranjeras y varias zonas superan los límites establecidos por la normativa vigente, especialmente áreas cercanas a fronteras y territorios con recursos estratégicos.
Desde sectores de izquierda también cuestionaron la iniciativa y sostuvieron que podría favorecer una mayor concentración de tierras y afectar a comunidades originarias, trabajadores y sectores con tenencias precarias.








