El resultado significó una recuperación frente a la caída registrada en junio, impulsada principalmente por el calendario de vencimientos y las prórrogas vinculadas a impuestos sobre los ingresos.
El Impuesto a las Ganancias fue uno de los principales factores del crecimiento, con una mejora real estimada del 23,4% interanual debido a la reprogramación del pago de declaraciones juradas de personas humanas y al ingreso de anticipos de empresas.
El IVA mostró señales de estabilización en el nivel de consumo, mientras que los impuestos vinculados al comercio exterior registraron las mayores bajas. Los derechos de importación cayeron 26,8% en términos reales y los derechos de exportación disminuyeron 22,8%, afectados por una menor actividad y cambios en las alícuotas aplicadas al sector agropecuario.
A pesar de la mejora de julio, la recaudación acumulada de 2026 mantiene una caída real cercana al 4,6%. En ese período, las mayores bajas correspondieron a las retenciones al agro y los aranceles de importación, mientras que Bienes Personales y el Impuesto a los Combustibles registraron los mejores desempeños.








