La operación permitió reunir los recursos necesarios para completar el pago de los salarios correspondientes a julio. Actualmente, la empresa adeuda el 60% de los haberes de sus aproximadamente 1.800 trabajadores y se comprometió a cancelar ese monto el viernes 14 de agosto.
El acuerdo se alcanzó durante una audiencia realizada en la Delegación Regional Mar del Plata del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. La empresa había abonado el 40% de los salarios el cuarto día hábil de agosto, mientras que el resto quedó pendiente.
Ante la demora, los trabajadores habían iniciado una retención de tareas. Como parte del acuerdo, la empresa se comprometió a pagar el monto restante y solicitó el levantamiento de las medidas de protesta, lo que permitió retomar las actividades en los distintos establecimientos.
Además, se acordó conformar una mesa de trabajo semanal en la sede del Ministerio de Trabajo bonaerense, con participación de representantes de la empresa y de las organizaciones sindicales. El objetivo será realizar un seguimiento de la situación económica de la compañía y de los reclamos laborales.
El Ministerio mantendrá en reserva las actuaciones durante 30 días para controlar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
La venta de la sucursal se produjo en este contexto y fue reconocida durante la negociación como una de las alternativas utilizadas por la empresa para reunir fondos destinados al pago de los salarios. La situación se suma a otros episodios de demoras y pagos parciales registrados durante los últimos meses.
Según lo planteado por los representantes de los trabajadores, en períodos anteriores la empresa realizaba un primer pago de los salarios al cuarto día hábil del mes y completaba el resto aproximadamente 48 horas después. El esquema había generado preocupación ante la posibilidad de que los pagos comenzaran a realizarse de manera habitual en cuotas.
También se registraron dificultades con el medio aguinaldo. La empresa había planteado inicialmente abonarlo en tres cuotas y finalmente lo pagó en dos.
El conflicto laboral se desarrolla en una empresa que cuenta con unos 1.800 empleados distribuidos en distintas actividades. El grupo incluye supermercados, una planta de panificados, otra de elaboración de chacinados, una procesadora de aves y una faenadora de cerdos.
En el área de supermercados, Toledo opera 24 locales grandes y 15 establecimientos Mini Toledo en Mar del Plata. También cuenta con sucursales en Pinamar, Vidal, Santa Clara, Miramar, Tres Arroyos, Necochea y Balcarce.
Del total de trabajadores, alrededor de 1.400 se encuentran alcanzados por el convenio de empleados de comercio, mientras que el resto pertenece a otras organizaciones sindicales vinculadas con el transporte, el trabajo rural y las tareas de maestranza.
La situación financiera de la compañía también abrió la posibilidad de avanzar con una reestructuración de sus pasivos. Por ahora, la principal preocupación de los trabajadores está puesta en la continuidad laboral y en el cumplimiento de los pagos.
Durante los últimos meses no se registraron despidos, aunque la dotación se redujo debido a que algunas vacantes generadas por jubilaciones o renuncias no fueron cubiertas.








