El ministro de Economía, Luis Caputo, y Diego Santilli mantuvieron el martes una reunión con gobernadores del norte, durante la cual se analizaron los principales puntos de la reforma. Los mandatarios coincidieron en varios aspectos del nuevo esquema, pero plantearon la necesidad de evitar que las compensaciones sean medidas temporales que puedan discontinuarse.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, sostuvo que durante las últimas décadas los beneficios destinados a las provincias del norte fueron anunciados y aplicados durante determinados períodos para luego quedar sin continuidad. Por ese motivo, reclamó que el nuevo régimen incluya desde su implementación un mecanismo que garantice su permanencia.
Uno de los puntos acordados establece que, en las zonas consideradas muy cálidas, el consumo eléctrico subsidiado pasaría de 300 a 550 kWh. En las zonas cálidas, en tanto, aumentaría de 150 a 300 kWh. El beneficio se aplicaría entre noviembre y abril, cuando el consumo de electricidad suele incrementarse por las altas temperaturas en las regiones del NOA y el NEA.
Según Sáenz, el esquema permitiría cubrir mediante subsidios entre el 50% y el 80% del costo de la electricidad, dependiendo de la categoría correspondiente a cada zona.
El gobernador puso como ejemplo el caso de Salta, donde la provincia utiliza recursos propios para financiar un beneficio similar. El régimen provincial de Bonificación de Tarifa para Zonas Cálidas, establecido mediante el Decreto 50/23, alcanza actualmente a unas 106.000 familias.
Durante el último verano, ese programa representó un costo aproximado de $1.800 millones mensuales para el Tesoro provincial, equivalente a unos $9.000 millones anuales.
Sáenz busca además que el reconocimiento del esquema a nivel nacional alcance a unas 140.000 familias de los departamentos de Rivadavia, Orán, San Martín, Anta, General Güemes, Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria.
De la reunión también participaron los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; de Chaco, Leandro Zdero; y de Jujuy, Carlos Sadir. En representación del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, asistieron el ministro de Industria, Federico Bazán, y el secretario de Energía, Alfredo Pedrali.
Sáenz planteó que el actual esquema de distribución de subsidios genera una situación desigual entre las distintas regiones del país y señaló que las provincias del norte vienen reclamando desde hace años una modificación del sistema.
El mandatario comparó el reclamo con la discusión por la coparticipación federal, cuya actualización permanece pendiente desde 1994, y consideró que una modificación del régimen energético podría contribuir a reducir las diferencias entre las distintas regiones.
Para el gobernador salteño, la solución debería quedar establecida mediante una resolución, una ley o un decreto, pero con un mecanismo que garantice su continuidad. La intención es evitar que una medida temporal vuelva a ser modificada o eliminada después de una determinada temporada.
En el corto plazo, el Gobierno analiza implementar el nuevo esquema mediante una resolución de la Secretaría de Energía, con el objetivo de que pueda entrar en vigencia antes del próximo verano. Posteriormente, se buscaría avanzar con una ley que permita consolidar el beneficio de manera permanente.








