Durante su exposición, Bausili sostuvo que la propuesta responde a razones económicas y no políticas. También planteó que las reformas anteriores de la Carta Orgánica, realizadas en 2002 y 2012, terminaron generando resultados que justifican una nueva revisión. Según afirmó, las prácticas adoptadas durante gestiones anteriores provocaron un perjuicio patrimonial superior a los 550.000 millones de dólares.
Uno de los principales cambios planteados consiste en concentrar la misión del Banco Central en la preservación del valor de la moneda. De esta manera, se busca reemplazar el esquema vigente desde 2012, que contempla cinco objetivos: estabilidad de precios, empleo, crecimiento económico, estabilidad del sistema financiero y equidad.
Bausili cuestionó los resultados alcanzados bajo ese esquema y señaló que ni siquiera se logró cumplir con el objetivo de preservar el valor de la moneda. En ese sentido, sostuvo que la economía no crece desde 2011, que el empleo formal tampoco aumentó y que la informalidad fue el único indicador que se incrementó durante los últimos 15 años. También vinculó ese proceso con el nivel de pobreza, que hacia el cierre de 2023 se ubicaba cerca del 50%.
La reforma contempla además eliminar el financiamiento directo en pesos al Tesoro mediante los Adelantos Transitorios, un mecanismo instaurado en 2002 que, según Bausili, terminó adquiriendo un carácter permanente. También propone limitar el concepto de utilidad que puede distribuirse al Tesoro, establecer mayores dificultades para remover a las autoridades del Banco Central y bloquear el acceso del Tesoro a las reservas mediante las Letras Intransferibles.
El proyecto incluye otros cambios vinculados con aspectos técnicos de la operatoria del organismo. Entre ellos aparecen modificaciones relacionadas con las garantías utilizadas en operaciones de liquidez con bancos centrales de otros países.
Werning, por su parte, explicó el impacto financiero que tuvieron distintos mecanismos utilizados por el Tesoro. Según señaló, el Tesoro recibió pesos y dólares mientras que, ante los desequilibrios generados en el Banco Central, la entidad debió afrontar costos financieros vinculados con la esterilización monetaria, es decir, con los intereses que paga a los bancos para retirar de circulación parte de los pesos emitidos.
El vicepresidente del organismo sostuvo que esos costos estuvieron relacionados con el uso de Letras Intransferibles, Adelantos Transitorios, dividendos transferidos al Tesoro, operaciones indirectas y pasivos remunerados. En ese marco, estimó que el daño patrimonial acumulado entre 2003 y 2023 superó los 550.000 millones de dólares, una cifra equivalente, según afirmó, al 85% del Producto Bruto Interno.
Durante la discusión también apareció el debate sobre la prioridad de reducir la inflación frente a la necesidad de impulsar la actividad económica. Werning defendió la posición de que el Banco Central no debe aceptar aumentos de precios como una herramienta para estimular la economía.
El funcionario cuestionó la idea de utilizar una inflación moderada para facilitar el funcionamiento de la economía y sostuvo que ese mecanismo termina licuando deuda, salarios y jubilaciones. A su entender, además, contribuye a la desmonetización y aumenta la dependencia del ahorro externo, cuya disponibilidad puede variar, generando condiciones para nuevas crisis económicas.








