El reclamo convocó a miles de personas que salieron a las calles, aunque también se registraron incidentes cerca de las 16 horas, cuando la policía comenzó a utilizar agua y gases lacrimógenos en respuesta a los manifestantes.
La movilización de la Universidad de Buenos Aires (UBA) partió desde Plaza Houssay, avanzando por las avenidas Córdoba y Corrientes. Alrededor de las 15, los manifestantes se encontraban en la Avenida de Mayo, a la espera de ingresar a la Plaza del Congreso, donde estaba previsto un acto central para las 16.
Una gran bandera con la consigna “Defendamos la UBA” encabezaba el movimiento. Entre los presentes se encontraban directores de hospitales universitarios, docentes, estudiantes y representantes gremiales, como Emiliano Cagnacci de Aduba. También se exhibían banderas de diversas facultades y organizaciones universitarias que habían participado en anteriores movilizaciones durante la gestión de Javier Milei, además de menciones a instituciones emblemáticas como el Hospital Roffo y a los tres premios Nobel formados en la UBA.
La jornada fue además impactada por intensas lluvias que azotaron la ciudad de Buenos Aires en la tarde. Esto provocó que algunos gremios y agrupaciones empezaran a retirarse antes de lo planeado, lo que llevó a los organizadores a adelantar el acto central. Mientras seguían llegando más manifestantes, representantes sindicales y universitarios comenzaron a dirigirse al público desde el escenario instalado frente al Palacio Legislativo.
“No se va nadie de esta plaza. Ya no llueve. El cielo se está abriendo para que hagamos nuestros reclamos”, señalaban poco antes de las 16.
Dentro del Congreso, las demandas de las universidades se entrelazan con otros reclamos. “Tenemos que derrocar al Gobierno y este modelo que está arruinando la capacidad productiva de este país”, expresaron desde el escenario, agradeciendo a las Madres de la Plaza y a los médicos del Hospital Garrahan.
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