El estudio incluyó 1.231 casos en todo el país, con entrevistas realizadas entre el 1 y el 13 de octubre, y un margen de error de +/- 2,79%. Además de medir las preferencias electorales, el relevamiento examinó las principales preocupaciones económicas y la opinión de los encuestados sobre la administración nacional.
Los resultados muestran que los ingresos personales y familiares constituyen la principal preocupación, señalada por el 51,3% de los participantes. A su vez, el 71,4% afirmó que su situación económica se mantuvo igual de mal o empeoró durante los últimos meses.
Las dificultades también se reflejan en las estrategias utilizadas para afrontar los gastos cotidianos. El 23,4% reconoció haber pedido dinero a familiares o amigos durante el último mes, mientras que el 10,5% recurrió a préstamos mediante Mercado Pago y al uso de cuotas. Otro 9,7% solicitó dinero a una entidad bancaria.
En cuanto a la evaluación de la gestión nacional, el 52,4% expresó una opinión negativa, frente al 42% que la calificó positivamente. Además, el 60,3% consideró que las políticas del Gobierno tuvieron un impacto negativo en su situación personal o familiar, mientras que el 36,4% sostuvo lo contrario.
La percepción sobre la capacidad de la administración para resolver los problemas del país también mostró un resultado desfavorable: el 53,3% respondió que el Gobierno no tiene esa capacidad y el 41,1% consideró que sí. En paralelo, el 51,2% calificó como incorrecto el rumbo del país, frente al 39,5% que lo consideró correcto.
Pese a estos indicadores, la medición electoral presenta una ventaja para el oficialismo. Ante la consulta sobre el espacio político que elegirían si las elecciones se realizaran en la actualidad, La Libertad Avanza obtuvo el 37,8% de las respuestas, seguida por el peronismo-kirchnerismo, con el 35,9%.
Más atrás quedaron el PRO, con el 4,2%; Provincias Unidas, con el 4,1%; y el Frente de Izquierda, con el 2,9%. El 15,1% manifestó que votaría en blanco o impugnaría su sufragio.
Cuando la consulta se centró en los candidatos, Milei reunió el 37% de la intención de voto, mientras que Kicillof alcanzó el 31,6%. En tercer lugar se ubicó Myriam Bregman, con el 7,4%, seguida por Maximiliano Pullaro, con el 4,3%. El 10% optaría por el voto en blanco o impugnado y el 9,7% todavía no tenía una decisión tomada.
El escenario de segunda vuelta también mostró una diferencia a favor del actual mandatario. Ante una eventual definición electoral entre Milei y Kicillof, el Presidente obtuvo el 41% de las preferencias, frente al 39,1% del gobernador bonaerense. En ese escenario, el 13,4% votaría en blanco o impugnaría su voto y el 6,5% no sabía a quién elegir.
El relevamiento también consultó sobre las preferencias políticas e ideológicas de los encuestados. El 15,8% se identificó con la derecha, el 11,5% con el centro derecha, el 16,1% con el centro, el 12,3% con el centro izquierda y el 5,3% con la izquierda. En tanto, el 38,9% indicó que no se identifica con ninguna de esas categorías.
Respecto de la continuidad política después de 2027, el 26,3% manifestó que quiere que Milei siga en el poder, mientras que el 13,9% preferiría su continuidad con cambios. Por otra parte, el 38,3% se inclinó por un nuevo gobierno cercano al Partido Justicialista y el 12,9% por una administración que no pertenezca a ese espacio. El 8,7% no expresó una preferencia definida.
Los resultados exponen una combinación de indicadores económicos y de gestión negativos con una ventaja electoral del oficialismo en los escenarios evaluados. La medición registra diferencias entre la percepción sobre la situación actual y las preferencias de voto para 2027, tanto en la competencia entre espacios políticos como en una eventual segunda vuelta presidencial.








