De acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, durante el período analizado 73.387 empresas privadas generaron 238.681 puestos de trabajo, mientras que otras 90.344 eliminaron 272.686 empleos formales. En tanto, 392.314 firmas mantuvieron estable su dotación de personal.
Las cifras reflejan que la destrucción de empleo tuvo mayor alcance que la creación. El 12,7% de las empresas registró creación bruta de puestos de trabajo: un 10,2% correspondió a firmas que ya operaban y ampliaron sus plantillas, mientras que el 2,5% restante estuvo asociado a nuevas unidades productivas.
En el otro extremo, el 15,6% de las empresas registró destrucción bruta de empleo. Dentro de ese grupo, el 12,4% correspondió a compañías que continuaron operando, pero redujeron su cantidad de trabajadores, mientras que el 3,2% estuvo integrado por firmas que dejaron de funcionar. Por su parte, el 67,7% de las empresas mantuvo sin cambios su nivel de ocupación.
El análisis oficial explica que la evolución del empleo registrado responde a movimientos simultáneos dentro del sector privado. Mientras algunas compañías amplían sus plantillas, otras reducen personal. A esto se suman la apertura de nuevas empresas, que puede generar puestos de trabajo, y el cierre de unidades productivas, que provoca su pérdida.
El informe también vincula la creación de empresas con el desempeño de la actividad económica. Según el documento, el crecimiento sostenido amplía las oportunidades para el ingreso de nuevas firmas, mientras que la sucesión de períodos de expansión y recesión puede limitar su aparición.
En ese sentido, el análisis señala que la economía argentina no logró sostener una fase expansiva duradera desde 2011, una situación que habría afectado la tasa de creación de unidades productivas. Además, indica que el tamaño promedio de las empresas que ingresan al mercado se redujo considerablemente a partir de 2004 y 2005, y se mantuvo en niveles relativamente bajos durante los años siguientes.
Desde 2024, sin embargo, se observa un aumento en el tamaño medio de las nuevas firmas. De acuerdo con el informe, esa mejora todavía no alcanza para compensar la menor incidencia de las aperturas de empresas en el empleo total.
Para elaborar las tasas de creación y destrucción de empresas, el relevamiento tomó como referencia un universo de 579.000 firmas, incluidas aquellas que tenían trabajadores y las que cerraron durante el período. En el caso de las tasas de empleo, la base utilizada fue de 6.613.690 puestos de trabajo, correspondientes al total del sector privado sin estacionalidad del cuarto trimestre de 2025.








