La actividad comenzará a las 14 y estará acompañada por una conferencia de prensa con representantes sindicales y una movilización para presentar un petitorio ante las autoridades competentes. Se trata de la primera medida de fuerza de estas características impulsada por los fabricantes, con el respaldo de la Cámara de la Industria del Calzado y la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA).
La convocatoria surgió de un grupo de pequeños y medianos productores que advierten sobre el deterioro de la actividad. Entre los principales problemas mencionan la disminución del consumo, el incremento de los costos de producción, la caída de las ventas y la pérdida de puestos de trabajo. También señalan que el ingreso de calzado importado profundiza la competencia con la producción nacional, a lo que suman sus denuncias por el contrabando.
Según explicó uno de los impulsores de la iniciativa, el movimiento comenzó a tomar forma después de una serie de reuniones entre fabricantes que buscaban respuestas ante el empeoramiento de la situación comercial. Tras convocar a otros productores, detectaron que compartían las mismas dificultades y resolvieron organizar una acción conjunta para reclamar soluciones.
La agrupación llegó a reunir a cerca de 700 personas que atraviesan problemas similares. Posteriormente, la UTICRA se incorporó al movimiento, en medio del acompañamiento de trabajadores de las fábricas vinculadas a la iniciativa.
El reclamo también sumó respaldo legislativo. La diputada nacional Luciana Potenza prevé presentar un proyecto de ley en favor del sector, mientras que el diputado provincial Facundo Tignanelli elaboró una iniciativa orientada a proteger la producción de calzado frente al vencimiento de la normativa antidumping, previsto para el 14 de diciembre.
Los fabricantes sostienen que su objetivo es encontrar condiciones que les permitan sostener la actividad y recuperar las ventas. En ese marco, remarcan que deben afrontar elevados costos operativos en sus fábricas mientras enfrentan una demanda debilitada, una combinación que compromete la continuidad de la producción y el empleo.








