Los resultados muestran una diferencia entre la valoración personal del Papa y las expectativas depositadas en su llegada. Aunque el nivel de rechazo hacia León XIV es reducido, con una imagen negativa del 5,8%, la mayoría de los consultados no espera que su presencia contribuya significativamente a modificar los problemas sociales y económicos que atraviesa el país.
La medición también refleja que la imagen positiva del Pontífice se encuentra casi diez puntos porcentuales por debajo de la valoración que recibe la Iglesia Católica como institución.
Otro de los aspectos analizados fue la identificación religiosa de la población. El 58,9% de los encuestados se reconoce como católico, aunque esa pertenencia presenta diferencias importantes según la edad. Entre los jóvenes, el porcentaje desciende al 46,6%, mientras aumenta la proporción de personas que manifiestan no identificarse con ninguna religión.
En el otro extremo generacional, la identificación con el catolicismo tiene mayor presencia entre los jubilados. También es más frecuente entre los trabajadores del sector público, lo que evidencia diferencias en los niveles de pertenencia religiosa de acuerdo con las características sociales y laborales de la población.
La visita papal se desarrollará en un escenario atravesado por dificultades económicas y tensiones sociales. La agenda incluirá actividades religiosas, encuentros institucionales y reuniones con distintos sectores de la sociedad.
Uno de los momentos de mayor relevancia política será el encuentro con el presidente Javier Milei. También se espera que durante su estadía tengan un lugar central las preocupaciones de la Iglesia vinculadas con la pobreza, el empleo, la discapacidad y las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
Antes de iniciar el viaje, León XIV pidió a los fieles que acompañen la misión con sus oraciones. Durante una audiencia general en la Plaza de San Pedro, confirmó que recorrerá Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre.
El Pontífice expresó su deseo de que la gira permita fortalecer la fe, renovar la esperanza y promover la caridad, además de impulsar la difusión del Evangelio. También pidió que sus oraciones acompañen la misión en los tres países sudamericanos, con los que manifestó mantener un vínculo especial.
El recorrido representará una exigente agenda internacional para el Papa, que llegará a la región después de atravesar una intervención quirúrgica para extirparle un tumor pulmonar.
En ese contexto, los datos de opinión pública muestran que su figura conserva una valoración positiva, aunque la sociedad mantiene expectativas limitadas sobre la capacidad de una visita religiosa para incidir en el escenario social argentino.








