El estudio estuvo a cargo de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la fuerza. Sin embargo, hasta el momento sus conclusiones no llegaron a la Justicia, por lo que la Fiscalía aún no cuenta con ese material para definir los próximos pasos de la investigación.
Según los resultados que el Gobierno dio a conocer, los especialistas no pudieron determinar si las grabaciones son auténticas. Durante el análisis habrían identificado características compatibles con una regrabación, además de cortes, discontinuidades e inconsistencias en los registros.
El peritaje tampoco habría permitido descartar una posible manipulación mediante herramientas de inteligencia artificial ni establecer con certeza que las voces correspondan técnicamente a las personas imputadas.
Otro de los problemas detectados estaría relacionado con la procedencia del material. Los especialistas no lograron establecer de manera concluyente el origen de las grabaciones debido a que la cadena de custodia se habría interrumpido antes de que los audios ingresaran en la instancia penal.
La Fiscalía espera recibir el documento para evaluar si corresponde ordenar nuevas medidas de investigación. Mientras tanto, el abogado defensor de Spagnuolo, Mauricio D’Alessandro, adelantó que solicitará la nulidad de la causa y sostuvo que su defendido fue víctima de una operación de inteligencia.
En paralelo, la investigación continúa avanzando sobre otros aspectos del presunto esquema de corrupción. Ayer comenzó una nueva ronda de declaraciones indagatorias destinada a determinar qué intervención habrían tenido los laboratorios y las droguerías involucradas en las maniobras investigadas.
La causa busca esclarecer un supuesto circuito de cobro de coimas, sobreprecios en la compra de medicamentos y desvío de fondos públicos dentro de la ANDIS. Las nuevas declaraciones apuntan a establecer las responsabilidades de los distintos actores que habrían participado en las operaciones.








