La búsqueda comenzó el domingo por la mañana, tras el hallazgo de varios objetos del desaparecido por parte del personal del parque, en la pasarela que conduce al famoso salto de agua.
Entre los objetos encontrados se encuentran documentación personal, un celular, 40 mil pesos en efectivo, ropa y un enigmático manuscrito en inglés, que se encontraba dañado por la humedad y cuyo contenido no ha sido revelado.
De acuerdo a información de medios locales, Sierra se hospedaba en un hotel de Puerto Iguazú desde el 25 de junio y fue visto por última vez el sábado en la mañana al ingresar al Parque Nacional.
Los operativos de búsqueda incluyen recorridos por senderos en la selva, así como distintos sectores del parque y patrullas en el Río Iguazú, donde el equipo intenta localizar pistas que permitan dar con el hombre desaparecido. La principal hipótesis en la investigación sugiere que Sierra podría haberse arrojado al agua.
Además, según un portal local, la dificultad de las tareas de búsqueda se agrava por el aumento del caudal del río, que supera considerablemente su nivel habitual en el área de la Garganta del Diablo.
La desaparición de Sierra recuerda un incidente que tuvo lugar a principios de junio en el mismo parque, cuando un turista se lanzó al agua para recuperar su teléfono que había caído durante su pase. Este suceso, que generó gran conmoción entre los visitantes debido a la potencia de las aguas, fue grabado en video y se volvió viral.
En esa ocasión, el hombre, de nacionalidad brasileña, se bajó de la pasarela que lleva a los saltos, realizó una breve maniobra para recuperar su teléfono y luego regresó, dejando atónitos a los demás turistas que presenciaron la hazaña.
El video de 11 segundos documenta el momento en el que el hombre se adentra en un área restringida, poniendo en riesgo su propia vida, mientras muchos otros turistas se aglomeran en el camino para intentar entender lo que estaba sucediendo.
Posteriormente, se difundió otro video donde se observa cómo, tras la maniobra, el hombre logra recuperar su teléfono y continúa su paseo, frente a la incredulidad de quienes lo miraban.
Tras el incidente, la administración del Parque Nacional Iguazú informó que el hombre fue advertido inmediatamente y se le facilitó compañía durante el resto de su visita.
El suceso no tuvo lugar en un área alejada de las impresionantes caídas de agua, que son parte del atractivo turístico, sino en una zona donde los visitantes deben estar especialmente atentos en sus desplazamientos.
En esa oportunidad, el Parque Nacional emitió un comunicado recordando la prohibición de cruzar las barreras en los senderos, incluso si es para recuperar objetos perdidos o tomar fotografías más cercanas a las cataratas.








