‘Las condiciones en que pasó (la salida) nos duelen, sabíamos que teníamos muchas posibilidades y condiciones para seguir avanzando. En el Mundo Boca el resultado que se necesita permanentemente es ganar, entendemos las reglas del juego y es lógico que se desencadene una situación así’, comentó el técnico de 56 años en Radio La Red.
Además, afirmó: ‘¿Si quería quedarme? Sí. Tenía el deseo de pertenecer a ese grupo, estar con los jugadores y la gente que rodea el Mundo Boca, y seguir evolucionando como equipo. Los resultados finales terminan tapando muchas cosas buenas que ocurrieron y te hacen ver que el desenlace iba a ser ese’.
Úbeda dejó su cargo tras la eliminación del equipo en la Copa Libertadores. ‘Todos entendemos la exigencia que tienen los equipos grandes de la Argentina y el mundo, mucho más Boca. Entendíamos que no avanzamos en octavos de la Copa Libertadores y dependíamos de ese resultado. No fue un fracaso: fracasar es no intentar y nosotros lo hicimos hasta el final’, sostuvo.
Subrayó que ‘ganamos los dos clásicos y estuvimos como 14 partidos sin perder. En Boca no alcanza solo con eso. Lamentablemente te quedás siempre con la foto final y es entendible que la gente se enoje’.
En cuanto a su relación con el plantel, destacó: ‘La relación con los jugadores fue extraordinaria durante todo el proceso: hubo un ida y vuelta muy bueno. Lo que hubo que resolver, lo hicimos de manera interna’, al mismo tiempo que resaltó el papel de Leandro Paredes como capitán y líder positivo del equipo.
El entrenador también comenté sobre su vínculo con Miguel Ángel Russo, a quien ‘heredó’ tras su fallecimiento: ‘Logré tener una amistad con él y con su familia. Cuando tuve que asumir yo (en Boca) fue un momento complejo, me generaba remordimiento, pensaba que estaba ahí gracias a él y quería que estuviera al lado mío para agradecérselo. Los directivos evaluaron lo hecho hasta ese momento y entendieron que podíamos seguir’.
‘Esta experiencia da mucho handicap para lo que viene’, aseguró.
Respecto a la conversación en la que le comunicaron que no continuaría en Boca, indicó: ‘Fue una charla muy buena con Marcelo Delgado. Me dijo que quería juntarse conmigo y tener una charla cara a cara. Me dio los argumentos por los cuales entendía que no íbamos a seguir’.
Prosiguió: ‘Hubo un agradecimiento de su parte por todo el proceso sin conflictos internos, algo que no es fácil en el Mundo Boca’.
Sobre su relación con Juan Román Riquelme, señaló: ‘Hablábamos, pero no mucho: lo suficiente. Nunca me impuso que tenía que jugar uno u otro, la decisión siempre fue de Miguel (Russo) y después fue mía hasta el último partido.’








