Durante una exposición ante representantes del mercado financiero, Caputo calificó el proyecto como “probablemente la reforma más importante de los últimos cien años” y sostuvo que se trata de una modificación estructural del esquema vigente.
El ministro volvió a cuestionar el uso de la emisión monetaria para financiar al Estado y afirmó que ese mecanismo fue una de las principales causas del proceso inflacionario que atravesó la Argentina durante las últimas décadas.
En ese contexto, Caputo se refirió al escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y planteó qué ocurriría con dirigentes que basen sus programas de gobierno en el financiamiento del déficit mediante emisión monetaria, en caso de que la reforma sea aprobada por el Congreso.
El funcionario utilizó como ejemplo al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y sostuvo que, bajo las nuevas reglas propuestas para el Banco Central, un esquema basado en desequilibrios fiscales tendría mayores dificultades para sostenerse.
Según explicó, si la reforma avanza, quienes recurran al déficit como herramienta de gestión no podrían financiarlo mediante la emisión de pesos por parte del Banco Central y tampoco contarían necesariamente con acceso al crédito si los mercados no estuvieran dispuestos a otorgarlo.
“Si yo fuera Kicillof, si pasa esta ley, no me tendría que presentar”, afirmó Caputo al referirse a las elecciones de 2027. En ese sentido, sostuvo que un gobierno con déficit permanente tendría menos alternativas de financiamiento debido a las restricciones que establecería la nueva normativa.
El ministro destacó que la reforma busca impedir que la autoridad monetaria vuelva a ser utilizada como una fuente de recursos para cubrir necesidades fiscales y remarcó que el objetivo es establecer límites institucionales para evitar nuevos procesos inflacionarios.








