El controversial antecedente se produjo el 19 de abril, cuando Boca se impuso 1-0 a River en el Monumental gracias a un penal convertido por Leandro Paredes. En el tiempo añadido del partido, Lautaro Blanco empujó por la espalda a Lucas Martínez Quarta dentro del área, cuando el defensor de River intentaba disputar un balón enviado por Marcos Acuña. Herrera optó por no sancionar la falta, y el VAR, dirigido en esa ocasión por Héctor Paletta, no lo llamó para que revisara la jugada.
Esta decisión generó una enérgica protesta por parte de los futbolistas de River tras el pitazo final. Martínez Quarta, quien era el capitán en ese entonces, lideró los reclamos hacia el árbitro. La acción cobró aún más relevancia debido a su proximidad al final del partido, ya que un penal podría haber dado al Millonario una oportunidad de empatar. El entonces entrenador de Boca, Claudio Úbeda, reconoció en una entrevista que la falta existió: “Fue penal. Sí, sí, estaba a la vista. Que no lo haya cobrado es otra cosa.”
Tras el Superclásico, Herrera explicó que, aunque existió contacto entre Blanco y Martínez Quarta, no consideró que la intensidad del empujón justificara la caída del defensor, argumentando que este se habría dejado caer ante el contacto. Esta interpretación le llevó a continuar el juego sin la intervención del VAR.
Sin embargo, la controversia no concluyó ahí. Paletta debió dar explicaciones sobre por qué no llamó a Herrera para revisar la jugada. Además, surgieron informaciones respecto a movimientos y operaciones de criptomonedas vinculadas al árbitro, lo que aumentó la atención mediática en torno a su figura.
Los cuestionamientos se intensificaron al notar que Herrera no fue convocado a revisar en el monitor a diferencia de otras jugadas en el partido; por ejemplo, el VAR sí intervino para señalar una mano de Lautaro Rivero en el primer tiempo, que resultó en el penal que Paredes convirtió para sellar el 1-0.
Desde aquel encuentro, Herrera no dirigió a River nuevamente. En esta nueva designación, Germán Delfino será el encargado del VAR, en un partido que seguramente mantendrá la actuación arbitral bajo un escrutinio especial, considerando la controversia de su última actuación con el equipo de Núñez.








