En la Casa Rosada se recuerda un intenso intercambio entre Patricia Bullrich y Manuel Adorni. Bullrich, con firmeza, declaró: “Conmigo no te metás: yo no quiero ser jefa de Gobierno; no tengo nada que ver con tus temas”. Ante ello, Adorni, sorprendido, desmintió haber aludido a la senadora nacional como parte responsable de sus complicaciones actuales, en el contexto de una supuesta disputa interna respecto a la Ciudad de Buenos Aires.
“Nooo Patricia, estás equivocada”, respondió Adorni, tratando de evitar mayor confrontación con Bullrich, quien parece más interesada en la contienda electoral con Javier Gerardo Milei, que en los problemas cotidianos de gestión municipal. La situación política del jefe de Gabinete lo sitúa rodeado por los hermanos Milei, aunque su futuro político se ve limitado por la percepción social de sus lujosos viajes y la rápida adquisición de propiedades en el breve período de dos años en el cargo.
Además, en las filas de La Libertad Avanza, algunos afirman: “nosotros nunca dijimos que Adorni ya era el candidato seguro”. Así, la lucha por las candidaturas en la sucesión de CABA se intensifica, con varios aspirantes listos para participar.
A pesar de haberse unido a LLA, Bullrich mantiene una cierta desconfianza hacia los Milei, anticipando un ambiente de traiciones. Sin embargo, la experimentada política no actúa sin estrategia. La próxima semana, planea ser fotografiada con el alcalde de Santiago de Chile, lo que reavivará las especulaciones sobre su posible candidatura, tema que ya ha discutido con el Presidente y su hermana, Karina Elizabeth Milei, quien lidera la gestión nacional.
Bullrich, siempre con su estilo distintivo, también saludó a Mauricio Macri en la Fundación Libertad. A diferencia de Milei, quien no lo mencionó, Bullrich afirmó: “Yo la veo a Carrió o a Macri y los saludo”, en la cena del pasado lunes. Allí, se diferenció de la afirmación del Presidente libertario quien sostiene que el 95% de los periodistas son corruptos.
En esa misma cena en Parque Norte, Macri se mostró reservado respecto al actual mandatario, sin hacer mención a su visita. Aunque el ex presidente insiste en que no contempla una postulación el próximo año, permite que el “operativo clamor” circule, posicionándose en un posible escenario, en caso de que el ambiente político no favorezca la reelección de Javier Milei.
El ex mandatario es consciente de que los libertarios requieren el apoyo del PRO para alcanzar otro mandato, y anticipa que el juego en esta partida política recién comenzará








