Para García Cuerva, la peregrinación que se realizará este fin de semana también funcionará como una instancia de preparación para la visita apostólica prevista para noviembre. Se espera que más de un millón de personas participen este año de la movilización hacia la Basílica de Nuestra Señora de Luján, en un operativo que contará con miles de voluntarios y con la participación de autoridades de distintos niveles de gobierno.
Al referirse a la realidad que encontrará León XIV, el arzobispo describió una Argentina atravesada por una fuerte polarización social y política. Señaló que las divisiones y la denominada “grieta” tienen consecuencias concretas en la vida cotidiana y advirtió sobre un escenario marcado por la descalificación y la intolerancia.
También puso el foco en la situación de quienes atraviesan dificultades económicas desde hace años. En ese sentido, recordó que la crisis argentina lleva varias décadas y evocó una frase que le decía su abuelo cuando era chico, según la cual el país iba a salir adelante cuando él creciera. “Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación”, expresó.
Sin embargo, el arzobispo también destacó el otro aspecto del país que, según consideró, encontrará el Papa: una sociedad que continúa esforzándose pese a las dificultades. Mencionó a los argentinos que trabajan diariamente, sostienen a sus familias y mantienen la expectativa de progresar a través del sacrificio y el esfuerzo.
La 52ª Peregrinación Juvenil a Luján comenzará el sábado 3 de octubre a las 10, cuando la imagen de la Virgen parta desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers. Desde allí, los peregrinos recorrerán aproximadamente 60 kilómetros hasta la Basílica. La actividad finalizará el domingo 4 con la misa central, prevista para las 7 frente al templo.
El lema elegido para esta edición es “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”. García Cuerva presidirá la celebración principal del domingo y también encabezará una misa durante la noche del sábado, a las 23.30.
El operativo contará con más de 20.000 voluntarios. El arzobispo destacó además el trabajo conjunto entre la Iglesia y las autoridades nacionales y locales para organizar la llegada de los peregrinos.
La movilización hacia Luján tendrá, además, una dimensión logística de cara a la visita papal. León XIV permanecerá en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre y, de acuerdo con el itinerario oficial comunicado por las autoridades gubernamentales, desarrollará actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
El cierre de la visita será precisamente en Luján, donde el Papa celebrará una misa frente a la Basílica el miércoles 11 de noviembre. Las autoridades locales calculan que la convocatoria podría reunir entre uno y dos millones de personas. Para organizar la concentración se proyecta un corredor de aproximadamente dos kilómetros y un esquema de ingreso escalonado.
García Cuerva definió la visita de León XIV como un acontecimiento de carácter pastoral y anticipó que su llegada implicará nuevos desafíos para la Iglesia argentina. Según planteó, el paso del Pontífice por el país dejará también nuevas tareas por afrontar.








