Este lunes por la tarde, familiares, amigos y vecinos marcharon por las calles de la ciudad para exigir justicia. La movilización comenzó a las 16 en Misiones 81 y culminó en la comisaría local, donde la madre de Kevin, Romina, reiteró su demanda sobre la agresión sufrida tras el accidente y la falta de acción de la policía presente en la escena.
Paralelamente, la Justicia está evaluando un video anterior al choque. Fuentes cercanas al caso señalaron que el video no captó el momento de impacto de la Honda XR 150 que llevaban Kevin y su amigo, pero sí muestra un Ford Ka manejado por una mujer de 25 años circulando en las cercanías una cuadra antes del accidente. Según estas mismas fuentes, no se aprecia que la conductora estuviera persiguiendo a los jóvenes que iban en la moto.
El video evidencia que el vehículo avanzaba a baja velocidad antes de la colisión. Además, se observa que los adolescentes que viajaban en la moto no llevaban casco, un detalle que será considerado en la investigación accidentológica. Los investigadores esperan con interés el informe para esclarecer la dinámica del choque. También están a la espera de la autopsia completa, que jugará un papel crucial para determinar si la muerte de Kevin fue resultado del impacto o de la agresión posterior.
El trágico suceso tuvo lugar el pasado martes en la intersección de Jacarandá y Julián Quintana. Tras el choque, mientras la ambulancia atendía al conductor de la moto, Kevin quedó en el suelo a la espera de atención. En ese momento, según lo denunciado por su familia, un vecino del área, identificado como Marcelino, se acercó y lo atacó. Este ataque fue captado en video y se ha convertido en el eje del reclamo de la familia.
“Kevin tuvo un accidente de tránsito y quedó tendido en el piso con la pierna rota, gritando. La otra persona fue llevada por los médicos porque era más urgente, y él se quedó esperando que lo volvieran a buscar. En ese momento, esta persona se acercó y la Policía permitió que eso pasara. Hay un video que habla por sí solo”, expresó la madre del menor, Romina.
Romina subrayó que no existía ningún vínculo previo entre su hijo y el agresor. En relación a la conducta del atacante, comentó: “El video muestra cómo él se mueve de manera cómoda en el lugar, sin ninguna alteración. Pensó en qué momento golpear a mi hijo, que fue cuando lo esposaron y quedó sin sus manos libres. Ahí decidió actuar de una manera que no tiene explicación”. La familia sigue a la espera de los resultados finales de la autopsia para aclarar las causas exactas de su fallecimiento.








