Valois ingresó al campo a los 20 minutos del segundo tiempo, cuando aún no se habían marcado goles. Sin embargo, resultó fundamental en las tres anotaciones, comenzando con un gol que llegó tras una gran jugada individual de Dylan Aquino. Luego de una recuperación de Felipe Peña Biafore, Valois condujo el balón unos metros en el centro del campo y asistió a Aquino, quien remató hacia el arco.
Ese primer gol dejó a Sampaoli con una expresión de incredulidad, tocándose la cabeza mientras el estadio caía en un silencio repentino. Solo cinco minutos después, Valois se impuso en el área, superando a los defensores Román Riquelme y Santiago Fernández, y conectó de cabeza un preciso centro de Sasha Marcich.
El segundo gol tuvo un significado especial. Apodado “Gacela”, Valois había acostumbrado a todos a festejar con euforia, pero esta vez su celebración fue diferente. Se dirigió frente a las cámaras para enviar un mensaje de apoyo a su país en medio de un desastre natural, colocando su mano izquierda sobre el pecho y levantando el puño derecho, formando un corazón con sus dos manos como símbolo de amor. Luego de abrazar a sus compañeros, se arrodilló para agradecer y rezar por quienes sufren en su tierra.
“Aprovecho este espacio para enviarle fuerzas a mi país, que está pasando por un momento muy difícil. A pesar de todo, encontré la valentía para jugar este partido tan importante”, mencionó Valois en una de sus primeras declaraciones después del partido.
El delantero fue uno de los jugadores más destacados en este encuentro, correspondiente a la cuarta fecha del torneo Clausura. Además de sus goles que decidieron el resultado a favor de Lanús, tuvo la oportunidad de completar su primer doblete con el equipo, que viste desde principios de año.
A solo tres minutos del final, un largo pase lo llevó a superar al último defensor de Talleres, Augusto Schott, ganándole en velocidad y fuerza. Se marchó solo hacia el arco y, sin dudarlo, ejecutó un potente remate que superó al arquero Ezequiel Unsain. Al señalar al cielo en otra ocasión, su celebración incluyó un característico baile colombiano, pero se mantuvo serio.
Tras una contundente victoria de 4-0 ante Platense, Sampaoli recibió un duro revés que diluía el valor de aquel triunfo anterior. Cabe recordar que Lanús fue el equipo que, en noviembre de 2025, lo derrotó en la final de la Copa Sudamericana mediante penales, cuando Sampaoli dirigía a Atlético Mineiro. Este triunfo del Grana les permitió recuperarse de dos derrotas consecutivas en el campeonato y de la eliminación ante Cienciano en la misma competición internacional.
“Estos goles están dedicados al departamento de Chocó, que ha sido el más afectado por el temblor. Son personas fuertes, sabemos de dónde venimos y lo que hemos luchado. Estoy representándolos”, concluyó el colombiano, visiblemente conmovido.







