Jalil afirmó: “Las PASO no le sirven a la sociedad, es una encuesta muy cara que no fortalece a los partidos políticos, pero creo que es una decisión que tiene que tomar cada uno en su provincia. Los intendentes no están de acuerdo con las PASO”. El gobernador se mostró a favor de su eliminación, una medida que forma parte del proyecto de reforma electoral que el Gobierno pretende aprobar este año antes de las elecciones presidenciales de 2027.
Este sistema primario fue instaurado durante la gestión de Cristina Kirchner y se aplicó por primera vez en las elecciones presidenciales de 2011. Los críticos de las PASO argumentan que un día adicional de elecciones implica un gasto innecesario y que los partidos deberían resolver sus internas internamente al momento de elegir candidatos.
En este sentido, Jalil subrayó: “Las PASO tendrían que volver a los partidos políticos, que a través de internas o consensos puedan resolver quiénes serán sus candidatos”. El año pasado, el Congreso logró suspender, aunque no eliminar, las primarias para los comicios legislativos.
Además, habló sobre las negociaciones con la Casa Rosada, liderada por Diego Santilli, quien ocupa el cargo de jefe de Gabinete. Jalil opinó que debería buscarse un consenso amplio con la mayoría de los gobernadores justicialistas y de otras fuerzas políticas, destacando que “no se han utilizado [las PASO] como corresponden. Creo que pueden ser internas partidarias. Es una discusión que se tiene que resolver con el mayor consenso posible con el gobierno nacional, con gobernadores, creo que se va a resolver después de las vacaciones [de invierno]”.
Por otro lado, Jalil expresó su preocupación respecto a la posible reintroducción de las listas colectoras, un mecanismo que permite que un candidato a un cargo figure en varias boletas. Dicha práctica fue implementada por el kirchnerismo en 2011 y posteriormente prohibida por la gestión de Mauricio Macri. El gobernador catamarqueño dejó en claro: “No me convencen las colectoras, los partidos políticos tienen que fortalecerse, la discusión tiene que regresar ahí. Es una opinión personal”.
Las negociaciones en torno a la reforma electoral se llevan a cabo individualmente con cada gobernador, dado que no existen grupos cohesivos de mandatarios. Actualmente, el oficialismo parece contar con los votos necesarios para suspender nuevamente las primarias, aunque no para eliminarlas de manera definitiva.
Desde la Casa Rosada se argumenta que la supresión de las PASO es necesaria para reducir los costos económicos del proceso electoral.
La posible suspensión o abolición de las PASO tendría una repercusión directa en el peronismo, ya que representa un mecanismo que la oposición podría utilizar para dirimir sus diferencias internas y definir sus liderazgos. Por esta razón, los asesores de los libertarios que buscan apoyo para abolir las primarias no están considerando a los mandatarios alineados con el kirchnerismo (Buenos Aires, La Rioja, La Pampa, Formosa, Tierra del Fuego y Santiago del Estero).
Sin embargo, la Casa Rosada confía en el apoyo de peronistas aliados, como Jalil, Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Tanto Jalil como Sáenz podrían contribuir con los votos de sus legisladores, mientras que Jaldo ha reiterado su oposición a la derogación de las primarias.
Al igual que en toda negociación, los gobernadores anticipan un intercambio de favores. Hasta el momento, el Ejecutivo nacional se ha posicionado como el principal beneficiario en este esquema de toma y daca con los mandatarios.








