El suceso ocurrió durante la noche del lunes en la intersección de la ruta provincial N° 1 y la avenida Nuestra Señora de la Consolación. Los jóvenes regresaban a su hogar en el departamento de Quebrachos tras participar de un partido de pádel y visitar a un amigo enfermo, según informaciones de un medio local.
El grupo estaba integrado por un adolescente de 15 años que conducía una moto Honda Wave 110 cc, acompañado por una amiga, y otro joven a bordo de otra motocicleta.
Los jóvenes relataron que, aproximadamente a las 22 horas, una camioneta blanca intentó adelantarlos. La moto del adolescente solo fue levemente rozada, pero la segunda sufrió un impacto más fuerte. Como consecuencia, ambos motociclistas cayeron al suelo, quedando heridos y requiriendo asistencia.
Ante el pedido de auxilio, el padre de uno de los adolescentes se dirigió al lugar del incidente. “Los chicos se levantaron como pudieron y pidieron ayuda. Cuando vi a mi hijo con la cara ensangrentada, me asusté mucho. Avisé para que hicieran cierre de rutas”, manifestó el padre en una declaración.
Alrededor de las 23.30, se realizó una denuncia en la Comisaría Comunitaria N°33 de Sumampa y se inició la búsqueda del responsable. Los jóvenes habían mencionado que la camioneta tenía un rosario en la caja.
“Siempre le enseñé a mi hijo que, en situaciones así, trate de observar la patente o algún detalle. Cuando cayó, levantó la mirada y alcanzó a notar que la camioneta tenía colgada una cruz o un rosario”, comentó el padre.
El responsable fue identificado como Miguel Espíndola, un sacerdote conocido en la localidad, quien había dejado su vehículo en Pinto, a casi 100 kilómetros del lugar del accidente.
“Afortunadamente, mi hijo y los demás chicos están bien. Sienten dolor, pero están fuera de peligro. Me dijeron que el sacerdote justificó su comportamiento argumentando que iba con la música muy alta y no se percató de nada”, agregó el padre.
La fiscal Fernanda Vittar solicitó un control de alcoholemia para Espíndola y la retención del vehículo. El sacerdote fue demorado de manera preventiva por algunas horas, pero posteriormente recuperó su libertad.
Espíndola cuenta con una amplia trayectoria pastoral en el sur de la provincia. Ha sido rector del Santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa y en la actualidad se encuentra a cargo de la comunidad parroquial de Pinto.








