Alejandro Arrivillaga, gerente del mencionado proyecto, comentó que “si el nivel de ese ruido es demasiado alto o frecuente, puede confundir la comunicación de las especies; también podría existir una disminución en la reproducción”.
Arrivillaga destacó la relevancia de la investigación, dado que existe preocupación sobre el ruido submarino generado por actividades humanas, como el tráfico marítimo.
Betzi Pérez-Ortega, presidenta de la fundación Panacetacea, añadió que “la comunicación entre cría y madre produce sonidos de muy baja frecuencia”, y advirtió que “si existe ruido a su alrededor, podría enmascarar estos sonidos y evitar que se puedan comunicar efectivamente”.
Digna Barsallo, directora nacional de Costas y Mares del Ministerio de Ambiente, también alertó que a mayor ruido registrado, las ballenas tienden a desplazarse hacia otras áreas.
Finalmente, se destacó que Panamá promueve la Coalición de Alta Ambición por un Océano Silencioso, una iniciativa que busca visibilizar el ruido submarino como un tipo de contaminación.
El proyecto Pacífico Sostenible incluye a países como Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Panamá, que forman parte del Gran Ecosistema Marino del Pacífico Costero Centroamericano.








