La decisión fue anunciada en el marco de la política económica impulsada por el ministro de Economía, Luis Caputo, que busca ampliar el acceso al financiamiento para sectores de ingresos medios y medios altos y, al mismo tiempo, generar condiciones para recuperar la actividad de la construcción.
El mecanismo utilizará recursos provenientes del sistema previsional, que se alimenta de los aportes realizados por los trabajadores formales. El objetivo es canalizar parte de esos fondos hacia el financiamiento hipotecario mediante el sistema financiero.
El FGS funciona como una reserva destinada a respaldar el sistema previsional argentino y garantizar el pago de jubilaciones y pensiones dentro del régimen solidario de reparto. Su administración está a cargo de ANSES.
El fondo fue creado a fines de 2008, luego de la estatización de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP). Con la creación del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), los activos que estaban administrados por esas entidades privadas fueron transferidos al Estado y pasaron a formar parte del FGS.
La creación del fondo tuvo como objetivo que los recursos previsionales no fueran destinados exclusivamente al pago de haberes, sino que también fueran invertidos para constituir un respaldo financiero frente a eventuales desequilibrios futuros del sistema.
Desde su conformación, el FGS se sostiene principalmente mediante el rendimiento de sus inversiones, los excedentes del sistema previsional y la administración de los distintos activos que componen su cartera. Entre ellos se encuentran títulos públicos, acciones de empresas privadas, obligaciones negociables, plazos fijos y fondos comunes de inversión.
Los títulos públicos representan una parte importante de sus activos, mientras que las acciones de empresas privadas fueron incorporadas principalmente a partir de la estatización de las AFJP. El fondo también destinó recursos a proyectos de infraestructura y productivos, créditos hipotecarios y préstamos destinados a jubilados.
El valor del FGS varía de acuerdo con la evolución de los activos que integran su cartera. Al tratarse de un fondo compuesto mayormente por instrumentos financieros, su valuación en pesos puede modificarse significativamente según la evolución de la inflación, el tipo de cambio y la cotización de bonos y otros activos.
Durante los primeros meses de 2026 se había registrado una recuperación en el valor del fondo, asociada principalmente al incremento en la cotización de los bonos soberanos argentinos, que representan una parte relevante de su cartera.
El FGS es considerado uno de los principales instrumentos financieros del Estado y su utilización genera debates sobre el destino de los recursos previsionales. En particular, se discute el equilibrio entre la rentabilidad de las inversiones y su utilización como herramienta para impulsar actividades productivas y sociales.
Con la nueva asignación de $2 billones para ampliar las líneas hipotecarias, el fondo vuelve a ocupar un lugar central en una política destinada a canalizar recursos del sistema financiero hacia el mercado de viviendas y la construcción.
Su función continúa siendo dual: por un lado, constituye un respaldo financiero para el sistema de seguridad social; por otro, puede ser utilizado como instrumento de política pública para administrar e invertir los recursos que forman parte de sus activos.







