Independiente ha ganado solo uno de sus últimos seis encuentros. Aunque actualmente ocupa el séptimo lugar y clasifica a los playoffs, ya se ha alejado de la zona de Sudamericana en la tabla anual. La caída estrepitosa frente a Atlético Tucumán, que resultó en una derrota por 4 a 0, llevó a la destitución de Gustavo Quinteros, quien había tenido un conflicto con la dirigencia. En su reemplazo llegó Jadson Viera, un técnico con escasa experiencia, lo que ha alimentado la atención hacia la relación entre el secretario Daniel Seoane y Uriel Pérez, el representante del brasileño.
Junto a Viera, se sumaron al plantel Franco Calderón y Ezequiel Chimy Ávila. Santiago Mele, quien atajó en el último encuentro, Imanol Machuca, actualmente suspendido, y Maxi Meza, que atraviesa problemas físicos, también están en el elenco, que ha sufrido la baja de Gabriel Avalos, quien se fue a Olimpia debido a una deuda con el club paraguayo por Facundo Zabala. La reciente aparición del joven Felipe Tempone (20 años) en el ataque evidencia la falta de alternativas. Si bien se contempla la llegada de Agustín Auzmendi y Juan Martín Lucero para el cierre del libro de pases, este problema no se soluciona solo con un nuevo delantero.
Viera ha intentado enviar un mensaje de apoyo interno: “La equivocación trae nerviosismo de la gente. Los grandes tienen que dar la cara para salir de esta situación y consolidar a los chicos”, sostuvo. También hizo un llamado a los hinchas a no perder la esperanza, prometiendo que el equipo mejorará. Por su parte, Meza manifestó: “Toca volver a dar la cara, volver a tratar de salir adelante. En estos momentos es donde uno se tiene que hacer más fuerte”.
Apenas con 180 minutos al mando, Viera no puede ser considerado como el principal responsable, ya que el equipo muestra un juego basado en la posesión pero con poca efectividad en ataque. Dos jóvenes talentos, Juan Arrayago (17 años) y Josias Palais (20), están comenzando a sumar minutos, aunque su desarrollo se ve afectado por la hostilidad del público, que ha expresado su descontento con silbidos y reclamos.
El entorno institucional también presenta problemas. Antes del partido contra Gimnasia, la platea Erico fue testigo de un desfile de candidatos a la presidencia, mientras Néstor Grindetti no anunciaba sus intenciones y Seoane enfrentaba el rechazo de los hinchas. Luciano Nakis y Gastón Gaudio han sido figuras visibles en la oposición, siendo Nakis un allegado al actual presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y presentando un ambicioso plan de patrocinadores. Las elecciones están previstas para el 29 de septiembre, con el proceso a realizarse en diciembre.
En Racing, la transición está generando frustración. La plantilla que conquistó la Copa Sudamericana 2024 y la Recopa 2025 se ha visto significativamente reducida en su calidad. Adrián Maravilla Martínez es un caso emblemático, mostrando un rendimiento por debajo de su potencial. La política de fichajes ha buscado sustituir a los que se fueron, mientras que la llegada de Juan Pablo Vojvoda, tras el ciclo de Gustavo Costas, enfrenta múltiples obstáculos en el Torneo Clausura.
Recientemente, contra Independiente Rivadavia, la defensa estuvo compuesta en su mayor parte por jóvenes de las divisiones inferiores, en un intento por darles protagonismo. Racing ocupa el penúltimo lugar en la Zona B y está posicionado 22 entre los 30 equipos de la Primera División, con un despliegue de esfuerzos en la Copa Argentina, donde espera avanzar tras haber eliminado a Defensa y Justicia y Belgrano.
Los hinchas han comenzado a cuestionar a Diego Milito, el presidente, cuyo enfoque se ha centrado en las obras, invirtiendo 11 millones de dólares en un nuevo predio en Ezeiza. Este ha sido su principal argumento, junto con la inauguración de un colegio y planes de renovación del estadio. Sin embargo, el “salto de calidad” prometido en el ámbito deportivo no se ha materializado. Muchos dirigen su descontento hacia Sebastián Saja, cabeza de la secretaría técnica, tras un rendimiento del equipo que increíblemente solo ha tenido un triunfo en la primera fecha, decepcionando en los últimos encuentros.
A diferencia de Independiente, Racing tendrá que esperar dos años para una renovación de sus autoridades. En una reciente charla, Milito dejó claro que el cambio es un proceso cultural que se debe afrontar a largo plazo. “¿Vamos a ganar? Vamos a ganar, pero tenemos que estar unidos y convencidos”, afirmó. Sin embargo, el sentimiento de insatisfacción entre los hinchas persiste, reflejando un clima de desánimo que se posa sobre el equipo.








