La reciente cuarta derrota en ocho partidos ha llevado a la Comisión Directiva a considerar que es necesario implementar un cambio. Gorosito ha acumulado solo 7 puntos de 21 posibles y vio a su equipo eliminado de la Copa Argentina a manos de Deportivo Riestra. Además, sufrió una derrota significativa contra Huracán, un rival con el que no habían perdido en el clásico desde 2001.
“No se me cruza por la cabeza irme”, afirmó Gorosito en la conferencia de prensa tras la derrota ante Instituto en Alta Córdoba. Agregó: “Debemos mejorar nuestro rendimiento, aunque el primer tiempo no fue malo y tal vez pudimos haber marcado un gol”.
No obstante, el nivel actual del equipo es preocupante. A pesar de los problemas financieros que enfrenta el club, los directivos consideran que el mercado de pases fue razonable, incorporando a cinco jugadores. El último fichaje, solicitado por Gorosito, es Facundo Farías, quien no tuvo éxito en Estudiantes y fue cedido a préstamo sin cargo, con una opción de compra de 3 millones de dólares por el 80% de su ficha.
“Sería extraordinario si Farías puede jugar porque cambiaría drásticamente la dinámica del equipo”, comentó Gorosito. Sin embargo, la posibilidad de que dirija al delantero que tuvo en Colón de Santa Fe es escasa en este momento. Su continuidad en el club dependerá en gran medida de la reunión programada para esta tarde, que se llevará a cabo 30 minutos antes del entrenamiento, donde se determinará si Gorosito se despide de los jugadores, convocados para las 16 en la Ciudad Deportiva.
Gorosito no fue la primera elección del presidente Marcelo Culotta, quien asumió en julio tras ganar las elecciones anticipadas en mayo. La renuncia de Gustavo Alvarez, quien había llegado junto a Sergio Costantino y tuvo diferencias con la nueva dirigencia sobre la gestión de ciertos jugadores, abrió la puerta a negociar con Iker Muniain. A pesar de que estaba todo acordado, un inconveniente con la licencia frustó su llegada, por lo que optaron por Gorosito como alternativa. Ahora, el presidente busca un consenso para definir la salida del entrenador.
En la charla mantenida anoche con sus colegas, se planteó el futuro inmediato del equipo. Por un problema operativo, el retorno a Buenos Aires se realizó a la 5 de la mañana, según informó el piloto del chárter que trasladó al plantel desde Córdoba.
Existe una cláusula de indemnización que podría facilitar el proceso. En caso de despido, San Lorenzo deberá abonar tres meses de contrato al técnico. Por otro lado, el director deportivo Walter Perazzo ha sido advertido sobre la posibilidad de asumir el mando del equipo interinamente en el próximo partido contra Talleres, programado para el sábado a las 19 en el Nuevo Gasómetro.
Actualmente, San Lorenzo se encuentra en una posición complicada, ocupando el penúltimo lugar en la Zona A, distante de los playoffs y sin posibilidades de clasificar a las copas internacionales de 2027 al situarse en el 21° puesto de la tabla anual. Con un pasivo que asciende a 97 millones de dólares, el escenario es desalentador.








