Este desarrollo forma parte de un conjunto de trabajos que el club lleva a cabo desde 2020, los cuales han incluido reformas estructurales y mejoras en distintas áreas. Estas obras comenzaron bajo la dirección de Jorge Brito, abarcaron la implementación de un césped híbrido, un sistema de drenaje actualizado y la climatización del campo de juego. Además, se crearon nuevas tribunas bajas y palcos, aumentando así la capacidad del estadio a 85.018 personas, convirtiéndolo en el más grande de Sudamérica en su momento.
La instalación de la nueva iluminación se realizó en vísperas de los próximos partidos de River como local y la vuelta de la selección argentina a Núñez. Esta tecnología LED de bajo consumo está diseñada para mantener la intensidad del color rojo incluso en las horas de mayor luminosidad.
La bandera iluminada, que suma a los elementos visuales incorporados en el perímetro del Monumental, transforma la estética nocturna del estadio y garantiza visibilidad durante el día.
Simultáneamente, se han llevado a cabo tareas sobre el césped híbrido, que consiste en un 95% de superficie natural y 5% sintética. Este sistema, previamente utilizado por el club, fue reinstalado para mejorar la resistencia del campo ante la exigencia de eventos deportivos y extrafutbolísticos.
Para la renovación del césped se emplearon semillas importadas, enfrentándose a retos como las lluvias, las bajas temperaturas y el apretado calendario de recitales. En este contexto, se utilizaron equipos de iluminación artificial para estimular la fotosíntesis y respaldar el sistema de calefacción.
La renovación de la fachada forma parte integral de un proceso que sigue avanzando en varias áreas del Monumental, que experimentó una profunda transformación desde la primera ampliación de su capacidad y la eliminación de la pista de atletismo.
En la tribuna Belgrano, se está completando la última fase de instalación de soportes para los vidrios y placas de aluminio rojas y blancas, con trabajos concentrados en los sectores cercanos a la tribuna Centenario.
Además, se ha desmontado la pantalla gigante en la tribuna Sívori, que será reemplazada en el futuro por dos nuevas pantallas de última generación de 25 metros de largo por 8 de alto. Uno de estos dispositivos ocupará el espacio anterior, mientras que el segundo se ubicará en el sector Centenario, una vez terminadas las obras de techado y la quinta bandeja.
El obrador, situado en la intersección de la avenida Udaondo y la autopista, realiza tareas vinculadas a la estructura que sostendrá la futura cubierta, incluyendo la fundición de acero y hormigón para 100 columnas en forma de V dispuestas por todo el perímetro del estadio. Asimismo, en el Puente Labruna avanza la renovación de la fachada de accesos vehiculares, el enrejado de las zonas bajas y el nuevo núcleo de circulación. El proyecto también incluye una pasarela peatonal para ordenar el ingreso de los hinchas en días de partido.
La obra contempla la excavación de 17.000 metros cúbicos de tierra, con un total de 2.160 camiones destinados al transporte de materiales. Se utilizarán 1.684 toneladas de acero y 17.230 metros cúbicos de hormigón, con fundaciones que llegarán a profundidades de entre 16 y 27 metros. Todo esto permitirá la construcción de una tribuna 360° y un techo integral, diseñado en colaboración con la firma alemana Schlaich Bergermann Partner (SBP), notable por sus participaciones en estadios como el Tottenham Hotspur Stadium y el Allianz Arena.
La nueva propuesta incluye una cúpula traslúcida que permitirá la entrada de luz natural y una cubierta metálica con aislamiento acústico para reducir el ruido exterior. La estructura estará sostenida por 100 columnas, 50 de ellas en forma de “V”, sin afectar el entorno del Barrio River. La identidad visual para los hinchas se completará con nuevas butacas rojas y blancas, que formarán una bandera en altura, además de 16.000 ubicaciones adicionales sin costo extra para los socios.
Las obras están a cargo de Grupo ENG S.A., una empresa con más de 20 años de experiencia en ingeniería y arquitectura. El proyecto cuenta con un presupuesto estimado de 145 millones de dólares, que será financiado a través de un crédito internacional de largo plazo y un nuevo acuerdo comercial por los derechos de naming del estadio, que estará vigente durante los próximos 10 años. River Plate planea afrontar este desembolso mediante los ingresos adicionales generados por la ampliación, la venta de entradas y la realización de eventos, asegurando que no afectará su funcionamiento ni otras partidas fundamentales.
Durante los 36 meses estimados para la obra, se anticipa que la localía del club podría verse afectada en un máximo de tres partidos, permitiéndole de este modo mantener su calendario deportivo habitual. Además, una parte de los ingresos generados por el estadio se destinará a iniciativas educativas y de inclusión social.








