El relevamiento señala que, después de un primer semestre en el que varios indicadores mostraron retrocesos, durante los últimos tres meses se produjo una estabilización. Sin embargo, los niveles de aprobación todavía no muestran una recuperación y persisten señales de malestar social, particularmente en materia económica y respecto del estilo presidencial.
Uno de los principales cambios registrados aparece en la diferencia entre hombres y mujeres. La brecha de aprobación se amplió durante los últimos meses: en septiembre, el 52% de los hombres manifestó una evaluación positiva de la gestión, mientras que entre las mujeres el respaldo se ubicó aproximadamente en un tercio. La diferencia acumulada durante los últimos cuatro meses alcanza los 20 puntos.
También se observa una pérdida de apoyo entre quienes habían votado por Patricia Bullrich. En ese grupo, la aprobación de Milei cayó ocho puntos desde agosto y acumula una baja de 18 puntos en lo que va del año. Entre los sectores de nivel socioeconómico alto, el retroceso fue de diez puntos respecto de agosto y de 22 puntos desde enero de 2026.
La evaluación de la situación general del país también empeoró. El 52% considera que es negativa, tres puntos más que en agosto, mientras que el 55% cree que la situación se encuentra peor que hace un año. De cara a los próximos doce meses, el 41% espera un deterioro, el 35% anticipa una mejora y el 21% estima que no habrá cambios.
En materia económica, apenas el 14% realiza una evaluación positiva, cuatro puntos menos que el mes anterior. En sentido contrario, el 52% tiene una valoración negativa, cinco puntos más que en agosto. Las perspectivas tampoco resultan favorables: el 40% cree que la economía estará peor dentro de un año, frente al 30% que espera una mejora y el 19% que prevé estabilidad.
Las cuestiones económicas reúnen el 60% de las principales preocupaciones personales. Los bajos salarios aparecen en primer lugar, con el 20% de las menciones, el registro más elevado hasta ahora, seguidos por el desempleo y la inflación.
Otro indicador que muestra un retroceso está relacionado con la capacidad atribuida al Gobierno para resolver los problemas. El 56% considera que la administración no sabe cómo hacerlo, cuatro puntos más que en agosto. En tanto, el 35% cree que tiene la capacidad necesaria pero necesita tiempo, tres puntos menos que el mes anterior y el nivel más bajo registrado durante la gestión. Solo el 7% considera que el Gobierno ya está solucionando los problemas.
La percepción sobre los sectores a los que representa la administración nacional también registra un deterioro. Siete de cada diez argentinos consideran que el Gobierno actúa pensando únicamente en algunos sectores, tres puntos más que en agosto. Solo el 29% entiende que gobierna para la mayoría.
El desgaste también aparece al comparar los principales indicadores entre enero y julio. La aprobación presidencial cayó nueve puntos, mientras que la imagen positiva del Gobierno y la percepción de que gobierna para la mayoría retrocedieron 12 puntos en cada caso. A su vez, la evaluación positiva de la situación económica descendió diez puntos y la expectativa de una mejora económica dentro de un año cayó nueve puntos. La expectativa negativa sobre la situación del país, en cambio, aumentó 12 puntos. También creció 11 puntos la proporción de quienes consideran que la mayoría de las personas que integran el Gobierno son corruptas.
En cuanto a las preferencias de cara a las elecciones presidenciales de 2027, Cristina Kirchner aparece con el 38%, seguida por Milei con el 34% y Mauricio Macri con el 18%. El relevamiento también registra una diferencia cercana a los 20 puntos entre hombres y mujeres en la predisposición a votar por el actual Presidente.
Los datos muestran además una sociedad dividida respecto de la dirección que debería tomar el país y un descenso del optimismo sobre el futuro. Dentro de ese escenario, el respaldo a Milei presenta diferencias marcadas según el género, el nivel socioeconómico y el comportamiento electoral previo.








