La mediana de las respuestas se mantuvo en 30%. El relevamiento fue realizado entre el 1 y el 9 de septiembre sobre una muestra de 1.000 personas.
La reducción se verificó en las tres regiones consideradas. En el Gran Buenos Aires, la inflación esperada pasó del 39,1% al 30,8%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires bajó del 37,4% al 32,3%. En el Interior, en tanto, descendió del 33,9% al 28,9%, siendo la única región donde el promedio quedó por debajo del 30%.
También se redujo de manera significativa la diferencia entre los hogares según su nivel de ingresos. Entre los de menores ingresos, la expectativa promedio cayó del 41,5% en agosto al 29,5% en septiembre. En los hogares de mayores ingresos, pasó del 33,1% al 29,9%.
De esta manera, la brecha entre ambos grupos se redujo de 8,4 puntos porcentuales a apenas 0,4 puntos. En septiembre, el promedio esperado por los hogares de mayores ingresos quedó levemente por encima del correspondiente a los de menores ingresos.
La encuesta también consulta desde mayo de 2023 por la evolución esperada de los precios durante los siguientes 30 días. Para septiembre, el promedio de inflación mensual previsto fue del 3,49%, mientras que la mediana se ubicó nuevamente en 3%.
En agosto, el promedio de inflación mensual esperada había sido del 3,55%, con una mediana también de 3%. Así, el promedio se redujo 0,06 puntos porcentuales, mientras que la mediana permaneció sin cambios.
Otro dato registrado en septiembre fue una menor dispersión entre las respuestas. El percentil 25 se ubicó en 20% y el percentil 75 en 40%, con un rango intercuartil de 20 puntos porcentuales. La distancia entre ambos valores fue cinco puntos menor que en agosto.
Estos datos se conocen después de que la inflación de agosto se ubicara en 1,7%, el menor registro en 14 meses. En los primeros ocho meses del año, la suba acumulada alcanzó el 21,3%, mientras que la variación interanual llegó al 33,5%.
Por divisiones, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró el mayor aumento mensual, con 2,8%, seguida por Educación, con 2,5%. Recreación y cultura no presentó variaciones, mientras que Prendas de vestir y calzado registró una baja del 0,6%.
En términos de incidencia sobre el índice general, Alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo el mayor impacto durante agosto, principalmente por los incrementos registrados en verduras, tubérculos y legumbres, frutas, pan y cereales.
Para septiembre, las estimaciones privadas prevén una posible aceleración de la inflación hacia niveles cercanos al 2%, con los alimentos y las bebidas entre los principales factores señalados.
El escenario también se contrapone con las proyecciones incluidas en el proyecto de Presupuesto 2027 enviado al Congreso, que contempla una inflación del 29% para el cierre de 2026 y del 18% para 2027.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos proyectó una inflación anual del 30,8%.








