El maíz explica buena parte de esta dinámica. En los primeros 25 días de septiembre llegaron 48.071 camiones con este cereal, frente a los 25.491 del mismo período del año anterior. El aumento alcanzó el 88,6% y llevó al maíz a superar incluso a la soja en cantidad de entregas durante parte del mes.
La actividad se mantiene elevada luego de una campaña 2025/26 que alcanzó una producción récord de 157,1 millones de toneladas sobre 36,9 millones de hectáreas. Dentro de ese resultado, el maíz llegó a un máximo histórico de 64 millones de toneladas.
El volumen cosechado, sumado a una recolección del maíz que se extendió más de lo habitual por las condiciones climáticas, permitió que las entregas se mantuvieran durante septiembre en niveles que en otros años correspondían a meses anteriores. A esto se agregaron una demanda sostenida, precios que favorecen la comercialización y un buen ritmo de embarques.
El trigo también mostró un aumento en los ingresos. En septiembre se contabilizaron 20.448 camiones, contra los 16.218 del mismo período de 2025, lo que representa una suba del 26,1%.
La situación presenta diferencias importantes según el puerto. El Gran Rosario concentró el mayor crecimiento: recibió 79.766 camiones durante septiembre, frente a los 58.965 del año anterior. La diferencia representa un incremento del 35,3%.
Una de las condiciones que favorece la actividad en esa zona es el nivel del río Paraná, que permite a los buques cargar mayores cantidades de mercadería y sostiene un elevado movimiento logístico sobre los puertos rosarinos.
En cambio, los puertos del sur registraron retrocesos. Bahía Blanca recibió 22.130 camiones, frente a los 23.958 de septiembre de 2025, una caída del 7,6%. En Necochea, la disminución fue todavía mayor: ingresaron 8.478 vehículos contra 18.198 del mismo período del año pasado, lo que representa una baja del 53,4%.
En Bahía Blanca, además, durante agosto se habían registrado dificultades logísticas vinculadas con un conflicto salarial entre empresas y trabajadores del sector, situación que provocó demoras en las descargas y derivó en el traslado de parte de la mercadería hacia otros puertos.
El comportamiento de la soja es diferente al del maíz. En septiembre ingresaron 39.667 camiones con este cultivo, frente a los 56.173 del mismo período de 2025, lo que implica una disminución del 29,4%.
Sin embargo, la menor cantidad de camiones no refleja una caída equivalente en la comercialización. Las ventas diarias de soja superan las 200.000 toneladas y se prevé que septiembre termine con unas 4 millones de toneladas comercializadas. Ese volumen sería superior al promedio de los últimos años y también al registrado durante 2025.
La actividad industrial acompaña el ritmo de ventas. En agosto se procesaron 4,25 millones de toneladas de soja y para septiembre se proyecta una molienda cercana a los 4,2 millones de toneladas.
Los embarques también muestran un movimiento sostenido. Para septiembre se estima un volumen cercano a 2,9 millones de toneladas de harina de soja y 3,8 millones de toneladas de maíz.
El nivel de actividad responde así a una combinación de factores: una cosecha de gran volumen, la extensión del período de recolección, una demanda activa y condiciones que favorecen la comercialización y el embarque de granos.
Con el maíz como principal protagonista del incremento de los ingresos, el movimiento hacia los puertos se mantiene por encima de los registros del año pasado, mientras que la soja presenta una menor cantidad de camiones pero conserva un elevado nivel de ventas y procesamiento.








