El local será operado por inversores de la zona que, además, desarrollan otros proyectos comerciales en la región. Para la compañía, la llegada a Añelo forma parte de una estrategia orientada a acelerar su crecimiento fuera de la Ciudad de Buenos Aires y acompañar el desarrollo de localidades vinculadas con la actividad energética.
El avance de Vaca Muerta también aparece como una oportunidad para ampliar la presencia de la marca en el negocio de las estaciones de servicio. La empresa mantiene conversaciones con operadores de distintas regiones del país para incorporar sus productos, aunque el esquema dependerá de la estrategia que adopte cada compañía petrolera.
Entre las alternativas que se analizan figura que Café Martínez actúe como proveedor de las estaciones para que estas desarrollen su propia propuesta de cafetería. La otra posibilidad es que la cadena opere directamente con su marca dentro de esos establecimientos. Este último modelo ya funciona en Paraguay, donde la empresa cuenta con 23 locales y nueve de ellos operan bajo ese formato junto a una compañía de estaciones de servicio.
La expansión de este canal responde también a la transformación de las estaciones de servicio en espacios que concentran distintos tipos de prestaciones. Según explicó la compañía, los servicios adicionales ya representan entre el 30% y el 50% de las ventas de algunas estaciones.
En paralelo, Café Martínez comenzó a trabajar con autoridades de Tucumán para avanzar en el desarrollo de producción de café en la provincia. El acuerdo fue alcanzado con la Municipalidad de Tafí Viejo y el Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán.
Actualmente, la compañía importa todo el café que comercializa y concentra en Buenos Aires la distribución hacia sus locales en el resto del país. El objetivo del proyecto es acompañar a productores locales y evaluar, a futuro, la posibilidad de incorporar el café producido en Tucumán a las fuentes de abastecimiento de la marca.
La producción nacional todavía se encuentra en una etapa inicial. Además de Tucumán, existen experiencias en Corrientes, Salta y Misiones. La empresa ya visitó dos fincas y prevé que los primeros resultados más significativos puedan comenzar a observarse dentro de unos cinco años.
El desarrollo de proveedores locales no se limita a Tucumán. La compañía también mantiene conversaciones con otras provincias para trabajar en proyectos vinculados con la producción de café y aportar conocimiento técnico a los productores.
A nivel internacional, la empresa analiza nuevas alternativas de crecimiento y tiene a Brasil como uno de sus principales objetivos, mientras que también evalúa oportunidades en Chile y Perú. El desembarco en esos mercados, según la compañía, requiere procesos extensos, especialmente porque se trata de países con producción propia de café y con características diferentes para el desarrollo del negocio.








