Castellano llamó de inmediato al 911 para solicitar asistencia. Efectivos de la Comisaría 47 e integrantes del Servicio de Emergencias Coordinado llegaron a la propiedad, situada cerca de la sede municipal de Luján de Cuyo, y constataron que la mujer había muerto. La revisión inicial determinó que presentaba heridas graves causadas por las mordeduras del perro.
La investigación quedó a cargo de las autoridades judiciales de la jurisdicción, con la intervención de la Unidad Investigativa Departamental, la Policía Científica y la Policía Rural. Los investigadores intentan reconstruir la secuencia del hecho y establecer si la mujer murió como consecuencia directa del ataque o si sufrió una descompensación antes de ser mordida.
El pitbull pertenece al entorno familiar, aunque las primeras averiguaciones indican que no compartía el mismo espacio que Hernández. Tras el operativo, el animal quedó bajo custodia de la Policía Rural, mientras se llevan adelante las pericias dispuestas por la fiscalía a cargo del caso.
Un caso similar reciente
El hecho se suma a un episodio ocurrido recientemente en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, donde una beba de cuatro meses murió tras ser atacada por un pitbull en su casa. La víctima fue identificada como Emma Cabral. De acuerdo con los primeros datos de la investigación, el ataque ocurrió en una vivienda de la calle O’Brien al 4300, cuando el perro ingresó al sector principal de la propiedad durante un descuido de la familia y atacó a la niña.
Luego de la agresión, sus familiares la llevaron de urgencia a un centro de salud local. La beba ingresó con pronóstico reservado y, pese a los esfuerzos del personal médico, murió horas después debido a la gravedad de las lesiones, que se concentraban principalmente en la cabeza.
La causa quedó en manos de la fiscalía de turno, que busca establecer las responsabilidades y reconstruir en detalle lo ocurrido. Por disposición judicial, el perro fue retirado de la vivienda y trasladado a la dependencia municipal de zoonosis. Allí quedó aislado durante diez días para someterlo a los controles sanitarios y de comportamiento correspondientes.








