Scaloni es conocido por su preferencia por el esquema táctico 5-3-2 (o 3-5-2, dependiendo de los jugadores en las bandas). Por este motivo, algunos comentan que la ausencia de Messi en la selección podría abrir la puerta a un cambio en el sistema. Sin embargo, este no sería un fenómeno inédito: el técnico ya ha implementado diferentes esquemas en el pasado y, además, el sistema de juego actual favorece la profundidad por las bandas cuando se cuenta con dos delanteros consumados como Lautaro y Julián. Nombres como Giuliano Simeone y Nicolás González podrían encajar con esta propuesta.
No obstante, no se anticipa un cambio de esquema en la nueva Scaloneta, ya que Scaloni considera que Argentina tiene un excedente de mediocampistas talentosos: continuará la formación 4-4-2. La búsqueda de pases cortos y un equipo compacto son pilares esenciales del estilo argentino. Y aunque son las características de los jugadores las que condicionan las tácticas, tanto Scaloni como su cuerpo técnico prefieren ese estilo de juego.
“Es inútil hablar aquí de transiciones rápidas o de vértigo porque nuestro juego no va por ahí. Nuestra mejor versión es la de juntar pases, la de ir todos juntos. La idea está clara y no la vamos a traicionar, más allá de que podemos adaptarnos a otro tipo de juego,” explicó Scaloni en una de sus intervenciones durante el Mundial.
Una muestra clara de las ideas que sostienen el cuerpo técnico la proporcionó Matías Manna, uno de sus miembros, a través de una carta en sus redes sociales a raíz de la despedida de Messi. “Un conjunto de ideas que llevan a un equipo a dominar a través de la pelota, a llenar el centro del campo para poder jugar con superioridad. Priorizar el pase corto, que muchos jugadores se acerquen a la pelota, que muchos mediocampistas potencien a los números 10. Con su identidad, ‘La Nuestra’, desde el Sur Global, Argentina tiene que decir: jugamos así. En los mejores partidos de esta era Scaloni, jugamos de esta forma. Me encantaría que la Selección Argentina, en el predio que lleva tu nombre, con los árboles de fondo, nunca deje de entrenar y buscar ese estilo, que siga creciendo a través de cada entrenamiento, y que dentro de 15 o 20 años sea en cada partido reconocible”, redactó.
El primer encuentro tras el anuncio de la salida de Messi presentará cambios en los laterales: Agustín Giay y Facundo Medina tendrán su oportunidad, mientras que Santiago Simón y Román Vega esperan su chance. El mediocampo será la clave y ahí estarán Alexis Mac Allister junto a Exequiel Palacios (Enzo Fernández se sumó tarde a los entrenamientos). Nico Paz se encargará del lado derecho en sustitución del sancionado Thiago Almada por la izquierda. Queda por definir quién será el cuarto volante: podría ser Valentín Barco, para incrementar la posesión, o Matías Soulé, si se busca mayor verticalidad.
En la delantera no hay discusión: Julián y Lautaro formarán la dupla que se proyecta para los próximos cuatro años en la Scaloneta.
Así, surge un nuevo desafío para la Scaloneta. Sin Messi para inventar soluciones y simplificar el juego, Julián y Lautaro asumen gran parte de la responsabilidad, pero la premisa se mantiene: que la Selección no dependa de un solo nombre, sino de una identidad colectiva. Con el tiempo se sabrá si Scaloni se mantiene a cargo de esta transformación, aunque la hoja de ruta parece trazada: será con dos delanteros bien definidos y una convicción que ha llevado al éxito.








