La información surge de una presentación judicial realizada ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, donde se detalló que los reintegros, incluidos los intereses correspondientes, fueron procesados a través del sistema de gestión aduanera y enviados al Departamento del Tesoro para su desembolso.
La cifra, actualizada hasta fines de julio, representa más de la mitad de los aproximadamente u$s166.000 millones recaudados mediante impuestos comerciales que fueron cuestionados y posteriormente rechazados por el máximo tribunal en febrero.
Los reembolsos fueron destinados a empresas importadoras y no a consumidores particulares, según señalaron legisladores estadounidenses durante el debate generado por la decisión.
Los aranceles habían sido una de las principales herramientas de la política comercial de Donald Trump, pese a las críticas y los cuestionamientos legales que generaron. Desde sectores opositores cuestionaron que los fondos fueran restituidos a compañías en lugar de beneficiar directamente a los consumidores.
El 20 de febrero, la Corte Suprema falló contra gran parte de los aranceles implementados durante la administración Trump al considerar que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no otorgaba al presidente la autoridad para establecer unilateralmente esos gravámenes sobre productos importados de países socios.
Tras esa decisión, Trump reforzó su estrategia comercial, cuestionó el fallo judicial y aplicó nuevos aranceles temporales del 10% bajo una base legal diferente. Esa normativa, al igual que la IEEPA, no había sido utilizada previamente por otros presidentes para establecer este tipo de medidas.
Posteriormente, el gobierno estadounidense implementó una nueva serie de aranceles globales utilizando el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta destinada a responder a prácticas comerciales consideradas injustas o discriminatorias por parte de otros países.








