lunes, octubre 5, 2026
Ladran Sanchez
  • INICIO
  • Política
  • Economía
  • Salud
  • Deportes
  • Sociedad
  • Internacional
  • INICIO
  • Política
  • Economía
  • Salud
  • Deportes
  • Sociedad
  • Internacional
Ladran Sanchez
Home Economía

El empleo cambió de composición en tres años: cayó la industria y crecieron el comercio y los servicios

5 octubre, 2026
in Economía
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Whatsapp
El mercado laboral argentino incorporó 818.070 puestos de trabajo entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2026, pero el crecimiento estuvo acompañado por una fuerte transformación en la composición del empleo. La industria manufacturera perdió 415.000 puestos, mientras que hoteles y restaurantes sumaron 495.000, en un período en el que también aumentó el peso del empleo privado y cayó la participación del sector público.

Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que permite comparar la situación laboral entre ambos períodos. La tasa de empleo pasó de 44,6% a 45% de la población.

Uno de los principales cambios se produjo en la industria manufacturera. El sector redujo en 16,7% la cantidad de puestos y su participación dentro del empleo total pasó de 12,2% a 9,8%. La construcción también registró una baja, con 197.400 empleos menos, equivalente a una caída del 9,9%. Su participación se redujo de 9,8% a 8,4%.

En sentido contrario, hoteles y restaurantes incorporaron 495.000 trabajadores, un incremento del 67,8%. Así, el sector pasó de representar el 3,6% al 5,8% del empleo total. La evolución coincide con una tendencia observada en el ámbito regional, donde también se registró una expansión simultánea de la producción y el empleo en esas actividades, mientras la industria y la construcción mostraron retrocesos en ambas variables.

El empleo privado fue otro de los componentes que ganó participación durante el período. Sumó 1,28 millones de trabajadores, un aumento del 7,8%, y alcanzó los 17,7 millones de ocupados. Su peso sobre el total pasó de 80,6% a 83,6%.

Dentro de este universo, el comercio agregó 381.000 puestos, con un crecimiento del 10,3%, y elevó su participación de 18,2% a 19,3%. Transporte, almacenamiento y comunicaciones incorporó 264.000 empleos, un aumento del 17,9%, y pasó de representar el 7,3% al 8,2%. Los servicios financieros, de alquiler y empresariales sumaron otros 195.000 puestos, con un crecimiento del 8,6%, y aumentaron su participación del 11,1% al 11,6%.

El sector público, en cambio, redujo su cantidad de trabajadores en 330.000 personas, un 9,1%. El número de empleados estatales pasó de 3,63 millones a 3,3 millones y su participación dentro del total cayó del 17,8% al 15,6%. En administración pública, defensa y seguridad social la reducción fue de 245.000 puestos, equivalente a un 14%, mientras que su peso pasó del 8,6% al 7,1%.

También se modificó la estructura según la modalidad de contratación. Los asalariados con descuento jubilatorio disminuyeron en 280.000 personas, un 2,9%, al pasar de 9,55 millones a 9,27 millones. Como consecuencia, su participación dentro del empleo se redujo de 46,9% a 43,8%.

En paralelo, los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 562.000, un 12,4%, y llegaron a 5,08 millones. Su participación pasó del 22,2% al 24%. Si se consideran en conjunto las distintas categorías de no asalariados, el incremento fue de 633.000 personas, un 11,9%, y su peso pasó del 26% al 28%. La cantidad de empleadores también aumentó: hubo 68.000 más, un 9,9%, y su participación pasó de 3,4% a 3,6%.

La informalidad aparece como otro de los rasgos centrales de la evolución laboral. Al proyectar sobre el total nacional los resultados correspondientes a los 31 aglomerados urbanos relevados, la cantidad de ocupados pasó de 20,37 millones a 21,19 millones. Dentro de ese universo, los empleos sin descuento jubilatorio aumentaron en 1.268.900, mientras que los puestos formales disminuyeron en 450.830.

La situación también se refleja en los datos sobre informalidad laboral. Hacia fines de 2024, el 42% de la población ocupada se encontraba en esa condición, lo que equivalía a casi seis millones de personas sin acceso a derechos laborales básicos como cobertura de salud, licencias, aportes jubilatorios y protección social.

El comportamiento del empleo tampoco fue uniforme según género y edad. Las mujeres de hasta 29 años fueron el único grupo que registró una caída absoluta: perdieron 77.000 puestos, un descenso del 3,8%. Su participación dentro del empleo total bajó de 9,9% a 9,1%.

Entre los hombres de hasta 29 años, en cambio, se incorporaron 53.000 trabajadores, un 2,1%. Fue el menor incremento entre los grupos que crecieron, y su participación relativa se redujo de 12,5% a 12,2% debido a que el empleo total avanzó a un ritmo mayor.

La inserción laboral de los jóvenes continúa mostrando dificultades. Entre las personas de 15 a 24 años, la tasa de desocupación supera el 20%, mientras que casi seis de cada diez trabajadores de hasta 29 años se encuentran en la informalidad.

El nivel educativo también modificó su peso dentro de la estructura ocupacional. La mayor expansión absoluta correspondió a quienes completaron el secundario, con 803.000 ocupados adicionales, un aumento del 13,1%. Este grupo pasó de representar el 30% al 32,7% del total. En cambio, las personas con secundaria incompleta disminuyeron en 304.000, un 9%, y su participación cayó del 16,5% al 14,4%.

Entre quienes finalizaron estudios superiores también se registró un aumento: fueron 404.000 ocupados más, un 8,2%, con un incremento de su participación del 24,1% al 25,1%.

La composición de la desocupación también presentó cambios. El mayor desplazamiento se produjo entre los varones de 30 a 64 años, cuya participación dentro del total de desocupados pasó de 23,1% a 27,5%, un incremento de 4,4 puntos porcentuales. En contraste, los hombres de hasta 29 años redujeron su participación del 26,3% al 23,2%, mientras que entre las mujeres de esa misma franja bajó del 22,9% al 21,5%.

Pese al aumento general del empleo, la tasa de desocupación terminó ligeramente por encima del nivel registrado tres años antes. En el segundo trimestre de 2026 fue de 7,9%, frente al 7,6% correspondiente al mismo período de 2023.

Notas Relacionadas

La oferta de departamentos en alquiler se multiplicó en el AMBA: creció 326% desde 2023
Economía

La oferta de departamentos en alquiler se multiplicó en el AMBA: creció 326% desde 2023

5 octubre, 2026
Las acciones argentinas rebotaron en Nueva York tras el resultado electoral en Brasil
Economía

Las acciones argentinas rebotaron en Nueva York tras el resultado electoral en Brasil

5 octubre, 2026
El BCRA licitará $200.000 millones del FGS para ampliar el acceso al crédito hipotecario
Economía

El BCRA licitará $200.000 millones del FGS para ampliar el acceso al crédito hipotecario

2 octubre, 2026
El Gobierno lanzó un programa que permite solicitar la ciudadanía argentina a cambio de inversiones
Economía

El Gobierno lanzó un programa que permite solicitar la ciudadanía argentina a cambio de inversiones

2 octubre, 2026

Últimas noticias

La oferta de departamentos en alquiler se multiplicó en el AMBA: creció 326% desde 2023

La oferta de departamentos en alquiler se multiplicó en el AMBA: creció 326% desde 2023

5 octubre, 2026
La reflexión de Epicuro que se convierte en mantra cotidiano: ‘Ser feliz es que no duela’

La reflexión de Epicuro que se convierte en mantra cotidiano: ‘Ser feliz es que no duela’

5 octubre, 2026
Milei retoma la agenda local con foco en el Presupuesto 2027 y la reforma electoral

Milei retoma la agenda local con foco en el Presupuesto 2027 y la reforma electoral

5 octubre, 2026
Las acciones argentinas rebotaron en Nueva York tras el resultado electoral en Brasil

Las acciones argentinas rebotaron en Nueva York tras el resultado electoral en Brasil

5 octubre, 2026


El mercado laboral argentino incorporó 818.070 puestos de trabajo entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2026, pero el crecimiento estuvo acompañado por una fuerte transformación en la composición del empleo. La industria manufacturera perdió 415.000 puestos, mientras que hoteles y restaurantes sumaron 495.000, en un período en el que también aumentó el peso del empleo privado y cayó la participación del sector público.

Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que permite comparar la situación laboral entre ambos períodos. La tasa de empleo pasó de 44,6% a 45% de la población.

Uno de los principales cambios se produjo en la industria manufacturera. El sector redujo en 16,7% la cantidad de puestos y su participación dentro del empleo total pasó de 12,2% a 9,8%. La construcción también registró una baja, con 197.400 empleos menos, equivalente a una caída del 9,9%. Su participación se redujo de 9,8% a 8,4%.

En sentido contrario, hoteles y restaurantes incorporaron 495.000 trabajadores, un incremento del 67,8%. Así, el sector pasó de representar el 3,6% al 5,8% del empleo total. La evolución coincide con una tendencia observada en el ámbito regional, donde también se registró una expansión simultánea de la producción y el empleo en esas actividades, mientras la industria y la construcción mostraron retrocesos en ambas variables.

El empleo privado fue otro de los componentes que ganó participación durante el período. Sumó 1,28 millones de trabajadores, un aumento del 7,8%, y alcanzó los 17,7 millones de ocupados. Su peso sobre el total pasó de 80,6% a 83,6%.

Dentro de este universo, el comercio agregó 381.000 puestos, con un crecimiento del 10,3%, y elevó su participación de 18,2% a 19,3%. Transporte, almacenamiento y comunicaciones incorporó 264.000 empleos, un aumento del 17,9%, y pasó de representar el 7,3% al 8,2%. Los servicios financieros, de alquiler y empresariales sumaron otros 195.000 puestos, con un crecimiento del 8,6%, y aumentaron su participación del 11,1% al 11,6%.

El sector público, en cambio, redujo su cantidad de trabajadores en 330.000 personas, un 9,1%. El número de empleados estatales pasó de 3,63 millones a 3,3 millones y su participación dentro del total cayó del 17,8% al 15,6%. En administración pública, defensa y seguridad social la reducción fue de 245.000 puestos, equivalente a un 14%, mientras que su peso pasó del 8,6% al 7,1%.

También se modificó la estructura según la modalidad de contratación. Los asalariados con descuento jubilatorio disminuyeron en 280.000 personas, un 2,9%, al pasar de 9,55 millones a 9,27 millones. Como consecuencia, su participación dentro del empleo se redujo de 46,9% a 43,8%.

En paralelo, los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 562.000, un 12,4%, y llegaron a 5,08 millones. Su participación pasó del 22,2% al 24%. Si se consideran en conjunto las distintas categorías de no asalariados, el incremento fue de 633.000 personas, un 11,9%, y su peso pasó del 26% al 28%. La cantidad de empleadores también aumentó: hubo 68.000 más, un 9,9%, y su participación pasó de 3,4% a 3,6%.

La informalidad aparece como otro de los rasgos centrales de la evolución laboral. Al proyectar sobre el total nacional los resultados correspondientes a los 31 aglomerados urbanos relevados, la cantidad de ocupados pasó de 20,37 millones a 21,19 millones. Dentro de ese universo, los empleos sin descuento jubilatorio aumentaron en 1.268.900, mientras que los puestos formales disminuyeron en 450.830.

La situación también se refleja en los datos sobre informalidad laboral. Hacia fines de 2024, el 42% de la población ocupada se encontraba en esa condición, lo que equivalía a casi seis millones de personas sin acceso a derechos laborales básicos como cobertura de salud, licencias, aportes jubilatorios y protección social.

El comportamiento del empleo tampoco fue uniforme según género y edad. Las mujeres de hasta 29 años fueron el único grupo que registró una caída absoluta: perdieron 77.000 puestos, un descenso del 3,8%. Su participación dentro del empleo total bajó de 9,9% a 9,1%.

Entre los hombres de hasta 29 años, en cambio, se incorporaron 53.000 trabajadores, un 2,1%. Fue el menor incremento entre los grupos que crecieron, y su participación relativa se redujo de 12,5% a 12,2% debido a que el empleo total avanzó a un ritmo mayor.

La inserción laboral de los jóvenes continúa mostrando dificultades. Entre las personas de 15 a 24 años, la tasa de desocupación supera el 20%, mientras que casi seis de cada diez trabajadores de hasta 29 años se encuentran en la informalidad.

El nivel educativo también modificó su peso dentro de la estructura ocupacional. La mayor expansión absoluta correspondió a quienes completaron el secundario, con 803.000 ocupados adicionales, un aumento del 13,1%. Este grupo pasó de representar el 30% al 32,7% del total. En cambio, las personas con secundaria incompleta disminuyeron en 304.000, un 9%, y su participación cayó del 16,5% al 14,4%.

Entre quienes finalizaron estudios superiores también se registró un aumento: fueron 404.000 ocupados más, un 8,2%, con un incremento de su participación del 24,1% al 25,1%.

La composición de la desocupación también presentó cambios. El mayor desplazamiento se produjo entre los varones de 30 a 64 años, cuya participación dentro del total de desocupados pasó de 23,1% a 27,5%, un incremento de 4,4 puntos porcentuales. En contraste, los hombres de hasta 29 años redujeron su participación del 26,3% al 23,2%, mientras que entre las mujeres de esa misma franja bajó del 22,9% al 21,5%.

Pese al aumento general del empleo, la tasa de desocupación terminó ligeramente por encima del nivel registrado tres años antes. En el segundo trimestre de 2026 fue de 7,9%, frente al 7,6% correspondiente al mismo período de 2023.
  • INICIO
  • Política
  • Economía
  • Salud
  • Deportes
  • Sociedad
  • Internacional