Ravier sostuvo que existen personas que atraviesan dificultades para afrontar las deudas que contrajeron, pero atribuyó parte del problema a las condiciones en las que fueron otorgados los créditos. Según explicó, las entidades financieras establecieron tasas de interés elevadas para cubrirse frente a los riesgos asociados al otorgamiento de préstamos.
El funcionario descartó que el Estado deba intervenir con recursos públicos para resolver la situación. “Salvar esto desde el Gobierno con el dinero que pagan los contribuyentes implicaría tomar recursos que paga una parte de la población para salvar a los bancos”, planteó.
En ese sentido, sostuvo que la intervención oficial consiste en generar las condiciones para que los privados puedan negociar sus deudas dentro de un marco de estabilización económica. Según explicó, la reducción de la inflación y de las tasas de interés forma parte de esa estrategia.
Ravier señaló que tanto los deudores como los bancos y las empresas financieras podrán desenvolverse tomando como referencia las variables del programa económico del Gobierno. Entre ellas mencionó el orden monetario, la desregulación económica y el equilibrio fiscal.
La discusión sobre el nivel de endeudamiento de las familias cobró mayor relevancia a partir de los datos conocidos en las últimas semanas. El pago de las deudas con entidades financieras representa actualmente el 24% de la masa salarial. Si además se incorporan los gastos fijos, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de sus ingresos propios.
Durante un acto por el aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, Milei había mencionado entre los factores que explican el aumento de la morosidad la compra de televisores para seguir el Mundial de 2026. Ravier aclaró que esa referencia fue utilizada por el Presidente como un ejemplo y sostuvo que existen otros factores detrás del incremento de los incumplimientos.
El deterioro de los indicadores se aceleró desde fines de 2024. En diciembre de ese año, la mora total, que contempla los créditos del sistema financiero y de proveedores no financieros, representaba el 3,6% del crédito relevado. Un año después había alcanzado el 12,6% y en junio último llegó al 17,5%.
De esta manera, el indicador se multiplicó 4,9 veces en 18 meses. En comparación con mayo, registró además un incremento de 0,3 puntos porcentuales. El deterioro acumuló así 20 meses consecutivos y, frente al mismo período del año anterior, el aumento fue de 10,5 puntos porcentuales.
La mora total del crédito a personas, que incluye tanto el financiamiento del sistema financiero como el no financiero, también se quintuplicó durante los últimos 18 meses.
Milei había cuestionado que se responsabilizara a su administración por la evolución de la morosidad y sostuvo que se estaba utilizando políticamente una categoría vinculada con el funcionamiento del mercado. El Presidente también comparó la situación actual con las políticas implementadas durante la gestión de Alberto Fernández.
Durante la conferencia de este martes, Ravier retomó esa comparación y sostuvo que durante la administración anterior el crédito bancario se dirigía principalmente al Estado en lugar de financiar al sector privado y favorecer la inversión. Según afirmó, esa situación se modificó durante la actual gestión.
El vocero también vinculó el aumento de la morosidad con la recuperación del crédito. Según explicó, la reducción de la inflación permite ampliar las líneas de financiamiento y, cuando el crédito vuelve a crecer, también pueden aumentar los incumplimientos.
Además, señaló como otro posible factor las decisiones adoptadas por el Congreso durante 2025, a las que atribuyó la falta de un financiamiento claro. Según su explicación, esas medidas tuvieron impacto sobre las tasas de interés y el incremento de los costos financieros habría dificultado el pago de las deudas por parte de las familias.








